Fallece José Antonio Arana Martija

José Antonio Arana Martija

José Antonio Arana Martija

Quienes le conocieron resaltan su carácter abierto y su capacidad de trabajo. Es muy fácil demostrar esto último, sólo con la donación de su fondo documental a Eresbil, el archivo vasco de la música: más de 7.000 fichas de investigación, además de colecciones de revistas, cancioneros, partituras y programas de la Orquesta Sinfónica de Bilbao, de la ABAO y de la Quincena Musical de San Sebastián.

La labor de José Antonio Arana Martija en favor del euskera y de la música vasca fue una de las más sólidas del siglo XX, cercana a la de Resurrección María de Azkue, a quien tanto admiraba y de cuya biblioteca fue el máximo responsable. Académico de Euskaltzaindia, Arana Martija murió ayer a los 80 años en su Gernika natal. Deja escritos una veintena de libros y numerosos artículos, que revelan su pertenencia a la casta de los investigadores concienzudos.
Sus intereses principales fueron la música, la bibliografía y los dialectos del euskera, si bien su curiosidad también se extendió por otros campos. Nacido en 1931, comenzó sus estudios en la ikastola de Gernika, y los continuó en Francia, donde su familia pasó una breve temporada en el exilio. El euskera y el francés fueron los idiomas de su primera infancia, a los que sumó el español a partir de su regreso al territorio vizcaíno cuando tenía nueve años, en 1940.
Dos años después ingresó en el seminario guerniqués y, tras abandonarlo, fue a terminar el bachillerato a Valladolid. En el centro de Gernika conoció a Andrés Mañarikua, historiador y profesor de Derecho en la Universidad de Deusto. Arana Martija estudió esa carrera en el centro de los jesuitas, pero acabó la licenciatura de nuevo en Valladolid, en 1954. Tres años más tarde se graduó en Ciencias Económicas en Bilbao.
El humo del maestro
Después de su primer trabajo como comercial, entró en la fábrica de armas Astra, hasta que fue encarcelado por su actividad política. En 1978 empezó a trabajar en Euskaltzaindia como bibliotecario y responsable de la Biblioteca Azkue.
Desde entonces, Arana Martija fue una presencia continua en la Academia de la Lengua Vasca, una de las primeras personas con las que se encontraba el visitante, siempre dispuesto a contar alguna anécdota. Para ilustrar la personalidad obstinada de Azkue, solía decir que empezó a fumar a los 80 años, sin que nadie pudiera impedírselo.
En 1988 fue elegido académico de número, pero antes ya había realizado un gran labor por la cultura vasca. Fundó dos corales en Gernika, Santa Zezilia y Andra Mari, y la ikastola Seber Altube. En su fructífera faceta musical, se relacionó con los grandes compositores de la vanguardia vasca, como Carmelo Bernaola, Luis de Pablo y Agustín González Acilu, pero nunca abandonó su pasión por el gregoriano. Su voracidad cultural le hizo una persona imprescindible en los años más difíciles de la cultura vasca.

Muere Norio Ohga, creador del disco compacto

Norio Ohga

El ex presidente y director general de Sony, Norio Ohga

El impulsor del disco compacto (CD), Norio Ohga, falleció este sábado en Tokio, según informó la empresa de tecnología Sony. El ex presidente y director general de la empresa murió a los 81 años a causa de un fallo multiorgánico.

Según dijo el actual presidente de Sony, Sir Howard Stringer, la actitud visionaria de su predecesor—quien dirigió la empresa de 1982 a 1995— convirtieron a la compañía en un líder global en el ámbito del entretenimiento. Ohga era todavía un alto asesor de la empresa en el momento de su muerte.

El periodista de la BBC, David Bamford, asegura que “al ser contratado por CBS Sony Records reconoció -desde el primer momento- el potencial del formato de doce centímetros (…) su rapido crecimiento a través de los altos mandos de la empresa aseguró que su sueño se hiciera realidad”.

Doce centímetros y una novena sinfonía

En 1953, los co-fundadores de Sony contrataron a Ohga cuando aún estudiaba en la Universidad Nacional de Tokio de Bellas Artes y Música y tenía la esperanza de seguir una carrera como cantante de ópera. Sus nuevos jefes se dieron cuenta de su conocimiento en ingeniería de sonido y eléctricos beneficiarían a la empresa.

Ohga era un ejecutivo de unos 30 años -una rareza en una empresa japonesa- convirtiéndose en el presidente de CBS Sony Records (ahora Sony Music Entertainment) en 1970.

Desde el principio, reconoció el potencial del disco compacto y condujo personalmente las iniciativas de Sony para introducir el formato.

Durante el desarrollo del CD, Ohga presionó para obtener un disco que fuera de 12 cm de diámetro, ya que proporcionaba la suficiente capacidad a 75 minutos para almacenar toda la Novena Sinfonía de Beethoven.

Más alla de audio y video

Sony lanzó a la venta el primer CD del mundo en 1982 y superó las ventas récord del LP en Japón cinco años después. Mientras tanto, las especificaciones que impuso Ohga se siguen utilizando hoy en día y se han desarrollado en forma de formatos, como MiniDisc y DVD. En 1989, supervisó la compra de US$3.400 millones de los estudios de Hollywood, Columbia Pictures, que fue criticada por ser poco prudente y costosa en ese momento.

Ohga también presidió el lanzamiento del negocio de videojuegos de Sony, quien luego desarrollaría la exitosa consola de juegos “PlayStation”. “Al redefinir Sony como una empresa que abarca tanto el hardware como de software, Ohga-san triunfó en donde otras empresas japonesas fracasan”, dijo Stringer.

“No es exagerado atribuir la evolución de Sony, más allá de los productos de audio y vídeo, en la música, películas y videojuegos y su posterior transformación en un líder global de entretenimiento, gracias a la actitud visionaria de Ohga-san”, añadió.

Ohga renunció como presidente de Sony en 1995 y continuó sirviendo como director y representante hasta el 2000. También fue el presidente de la Orquesta Filarmónica de Tokio.

Fuente: BBC.co.uk

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 34 seguidores

%d bloggers like this: