La jota también vuelve a casa

Fuente: Andy Robinson para La Vanguardia

Tras ver su nombre aparecer a finales de los cuarenta en la lista negra maccarthista con una carta firmada por J. Edgar Hoover, el infame director del FBI, exigiendo su cese de la biblioteca del Congreso en Washington por supuestas simpatías comunistas, no es de extrañar que a Alan Lomax no le apeteciese mucho visitar la España franquista. En un exilio voluntario en Europa, durante toda la década de los cincuenta, Lomax había empezado a trabajar para la BBC encargado de hacer una serie de programas sobre la música popular de diversos pueblos europeos, desde Italia hasta el País de Gales, Irlanda y Francia. Pero España, donde lo folklórico empezaba a cambiar radicalmente de significado, no entraba en sus planes. “Alan pensaba que España era un país oscuro e ignorante; sólo fue porque la BBC le obligó”, dice Judith Cohen, etnomusicóloga de la Universidad de York en Toronto (Canadá), una autoridad en música folklórica española y sefardí.

En muchos aspectos sus temores fueron cumplidos. Asistió al festival de música folklórica en Palma de Mallorca en el verano de 1951, en busca de un musicólogo español que pudiera librarle del trabajo de recorrer un país en el que, según escribió, “se ven cuarteles y letreros con el ‘Todo por la patria’ en todas partes, pero no es la patria del pueblo que yo veo”. En Palma “estreché manos con mi primer fascista”. Conoció a “folkloristas vulgares y maleducados”, entre ellos Mario Schneider, que Lomax tachó de nazi (sin mucho fundamento, según Cohen). Schneider le dijo que boicotearía su proyecto y le invitó a dejar España.

Pero “en una reacción muy característica, Lomax consideró el rechazo como un reto y decidió recorrer el país y hacer sus propias grabaciones como había hecho en otros países”, dice Todd Harvey, director del American Folklife Centre. Los viajes resultarían muy complicados. El FBI había informado de que había un izquierdista estadounidense y defensor acérrimo de la diversidad cultural en España. “La espantosa Guardia Civil me tenía fichado”.

Pero conforme va recorriendo el país, Lomax empieza a ver por debajo de la superficie. “Este es un gran país”, escribe . “Cada pueblo tiene su propio sistema cultural con tradiciones que penetran en cada aspecto de la vida”. Recorre España en los siete meses siguientes, de Eivissa a Aragón, Extremadura, Asturias, Andalucía y Galicia. Se saltó Catalunya: “Tenía la intención de regresar por Catalunya y hacer trabajos de campo, pero al final salió por Irun”, dice Cohen. Pasa una noche en la cabaña de un pastor extremeño “que tocaba un instrumento medieval de una cuerda y cantó baladas sobre las guerras de Carlomagno”. Fotografía a asturianas que acompañan las gallegadas y jotas tocando la payella, una sartén. Escucha las asombrosas cançons redoblades de Eivissa con sus gorgoteos orientales. Todo esto se grabó y puede escucharse en el archivo www.culturalequity.org/index.php.

La primera repatriación española se hizo en septiembre en Asturias, con la edición de un nuevo libro y dos CD con 101 canciones grabadas en noviembre de 1952, y en colaboración con el Muséu del Pueblu d’Asturies. Se planean nuevas colaboraciones con el centro de Documentación Musical de Andalucía y el Museu de Cultura d’Eivissa. “Estamos buscando socios y queremos que la gente nos ayude a identificar a los personajes de las fotos de Alan”, dice Don Fleming de la Asociación de Equidad Cultural en Nueva York.

Noticia relacionada : El ‘blues’ vuelve a casa…

El ‘blues’ vuelve a casa…

Fuente: La Vanguardia.com

Puede parecer una contradicción. Poco después de anunciar la finalización del ambicioso proyecto de digitalización del gigantesco archivo del musicólogo estadounidense Alan Lomax -dando acceso global a miles de canciones procedentes de una treintena de países que Lomax grabó entre los años treinta y el momento de su muerte, en el 2002-, los directores del legado se desplazaron hasta el pequeño pueblo de Como en Misisipi. El motivo del viaje: repatriar copias físicas de las históricas grabaciones de artistas del blues y sus precursores musicales que Lomax realizó en discos de acetato, durante su vuelta al sur aquel 1959. Habían pasado veinte años desde las primeras grabaciones que Lomax había hecho junto a su padre en Misisipi, con artistas como Muddy Waters y Son House.

Pero si se tiene en cuenta a los 35.000 habitantes de la localidad de Como y sus alrededores, cuyas humildes viviendas y tráilers prefabricados se extienden por el ondulado Hill Country de Misisipi, es fácil entender la importancia de un archivo local, incluso en la era de internet. “Nueve de cada diez niños en Como nace en la pobreza, con una renta anual inferior a 14.000 dólares por familia, y menos del 10 por ciento tiene un ordenador en casa”, explica Alice Pierotti, la joven bibliotecaria que está diseñando el nuevo archivo en una sala empapelada con fotos de músicos legendarios: desde Fred McDowell, inspiración de los Rolling Stones y Eric Clapton, hasta Otha Turner y los hermanos Lonnie y Ed Young, virtuosos de la música preblues de Drum and fife (tambor y flauta).

“La repatriación parece simbólica, pero queremos que la gente venga a escuchar la música de sus abuelos y bisabuelos”, dice Pierotti. El día de la repatriación del archivo de Como, el pasado febrero, Sharde Thomas, la nieta de Otha Turner, desfiló por el pueblo tocando la flauta y sacando a la gente de sus casas. “Parecía el flautista de Hamelín”, añade.

Alan Lomax grabó más de 6.000 canciones populares en su odisea de antropología musical, desde los hollers de los presos de Alabama y los primeros blues de Leadbelly, hasta las jotas aragonesa y asturiana, canciones de atuneros de Calabria, cançons redoblades de Eivissa, pasando por África, Asia Central y el Caribe. Su archivo ha servido de cantera para una galería de artistas y estrellas de rock multimillonarias. Miles Davis y Gil Evans basaron partes de su obra maestra de jazz impresionista Sketches of Spain en las grabaciones que Lomaxhizo de saetas en Sevilla y gallegadas grabadas en Alborda de Vigo, en septiembre de 1952. Hace exactamente 50 años, Bob Dylan, incluyó House of the rising sun en su primer disco, tras escuchar las grabaciones de la quinceañera Georgia Turner en Kentucky. El electro-músico estadounidense Moby fundamentó casi todo su disco Play (1999) en músicas grabadas porLomax. Y el nuevo disco de Bruce Springsteen, Wrecking ball, incluye una serie de referencias a tomas que hizo Lomax entre 1940 y 1959. Asimismo, las históricas grabaciones de Muddy Waters en el Sherrod Plantation en el verano de 1941, proporcionarían materia prima para los megagrupos del rock, desde los Rolling Stones a David Bowie, Jimi Hendrix y Eric Clapton.

Pero, más que convertirse en la cantera de las estrellas del futuro, el sueño de Lomax era la creación de lo que él calificó como un Global Dukebox, que permitiría diseminar las más de 17.000 grabaciones -incluyendo, conversación, conferencias y entrevistas- y fotografías por el mundo entero. “Alan defendía la idea de la equidad cultural; que todas las culturas, cada grupo étnico o lingüístico, debería tener la misma importancia”, explica Todd Harvey, del American Folklife Center en la Biblioteca del Cogreso de Washington, donde ambos Lomax -padre e hijo- trabajaron en los años treinta y cuarenta. Ahora, aloja en medio kilómetro de estanterías las cintas y negativas originales del archivo. “Para él, la diversidad cultural era sana, como la biodiversidad”.

De ahí el doble compromiso de los directores del archivo Lomax, entre los que se encuentra la hija de Alan, Anna -la sede está en la Asociación de Equidad Cultural del Hunter College de Nueva York-, por llevar el archivo a lo local a la vez que lo globalizan electrónicamente. Ya se han repatriado las grabaciones realizadas en Campania, en 1954, ahora en el Archivio Sonoro della Canzone de Nápoles, e incluso las realizadas en el Caribe en 1935, entre ellas, la canción John B Sail de las Bahamas, que luego fue grabada por los Beach Boys, y que ahora se han entregado a sus pueblos, desde Guadalupe hasta Santa Lucía. “Estamos buscando socios en todas las regiones donde Alan grabó para llevar a cabo la repatriación”, asegura Don Fleming, que dirige el programa Global Dukebox (del sello discográfico). Se preparan nuevos retornos en España, EE.UU., Inglaterra, Trinidad y Haití.

La próxima repatriación en Misisipi se producirá en Senatobia, un municipio que colinda con Como, donde otros gigantes del Drum and fife habían sembrado las semillas del blues a inicios del siglo XX, mezclando ritmos africanos con melodías de la guerra civil. La figura clave era Sid Hemphill, un genio ecléctico de Senatobia al que Lomax grabó en 1942 y de nuevo (a sus 90 años) en 1959. Considerado el padre de los blues de Hill Country, más rítmicos que los del Delta, Hemphill tocaba una panoplia de instrumentos, muchos de ellos caseros. Según su biógrafo, John Szwed, su innovación de cantar directamente por las cinco o seis cañas de las flautas quill lo convirtieron en el precursor de la armónica del blues.

Pero, aunque Lomax halló auténticos virtuosos de blues en sus dos viajes al Misisipi, lo más extraordinario fue que “la música era colectiva, salía de enormes familias, gente que tocaba en el porche o en la iglesia, con instrumentos hechos de enseres cotidianos”, dice Pierotti. Para animar a los niños a seguir la tradición y pasarse por la biblioteca, Pierotti y su novio han fabricado una veintena de Didley Bows, instrumento clásico del sonido Como, de una sola cuerda hecha con alambre de escoba, que se toca con un slide improvisado con el cuello de una botella. “Se lo pasaron pipa”, dice.

La British Library pone en linea sus colecciones sonoras etnomusicológicas

La Britsh Library ha puesto en línea parte de sus colecciones dedicadas a la etnomusicología en el sitio de Sounds dedicados a los archivos de audio. Se pueden escuchar escuchar miles de discos, algunos muy antiguos,  realizados por eminentes etnomusicólogos: Arthur Morris Jones, Klaus Wachsmann, Giles Swayne …, y de diferentes continentes: África (Uganda, Nigeria, Sudáfrica Botswana, África Occidental, Senegal, …), América del Sur (Colombia), Asia (China, India, Nepal, Pakistán, Kazajstán …), Oceanía (Fiyi, Tipokia ), …

Sobre British Library Sounds

British Library Sounds ofrece 50.000  grabaciones sonoras y su documentación asociada de la más grand coleccion audios, que proceden de todas partes del mundo y cubren todo tipo de a la gama de registros sonoros: música, teatro y literatura, historia oral, naturaleza sonidos ambientales.

La selección disponible en su web proviene de los 3,5 millones de sonidos que posee la British Library.  Se puede buscar y hacer “browsing” por la colección completa desde el catálogo de archivos de sonido .

Las selecciones originales se hicieron durante Archival Sound Recordings (ASR). Este proyecto se desarrolló de 2004 a 2009 y que fue financiado por el JISC (Joint Information Systems Committee), dentro de su Programa de Digitalización.  British Library Sounds  es el nuevo nombre de la anterior colección Archival Sound Recordings. Conserva todo el contenido de la ASR, al cual se ha añadido nuevas grabaciones. Las nuevas características y son año disponible Mejora Player y todo el sitio se ha sometido a una minuciosa rediseño.

Vía mediamus.blogspot

world and tradional music uk

Aragón tendrá un archivo de música popular aragonesa

jota aragonesaAragón contará con un archivo de música popular de la comunidad. La Comisión de Educación, Universidad, Cultura y Deporte de las Cortes de Aragón ha aprobado por unanimidad pedir al Ejecutivo autonómico que continúe trabajando en la documentación e investigación y Archivo de la Música Popular Aragonesa y que recopile las grabaciones, partituras, cancioneros y documentos complementarios (catálogos, libretos, bibliografía y hemerografía, entre otros) de los aragoneses que hayan interpretado o compuesto música o escrito textos para ella.

Asimismo, se solicita que se facilite la puesta a disposición de este fondo a la ciudadanía en general y a las personas interesadas en su estudio.

Así se recoge en una iniciativa presentada por Chunta Aragonesista (CHA) y enmendada por el Partido Aragonés (PAR), que ha sido defendida por el diputado de CHA, Gregorio Briz, quien apunta que “las próximas generaciones tengan el acceso a esa música, esos catálogos, bibliografía…” ya que Aragón “tiene unas sólidas señas de identidad, entre las que se encuentran numerosas manifestaciones de la música tradicional popular como la jota, la más conocida pero no la única, ya que hay también están la mazurca, los paloteados, los villanos, los boleros o valses”

A su entender, el Fondo Documental de Patrimonio Etnológico de Aragón, que ofrece un catálogo de recursos documentales, discografía musical y fuentes de documentación en Internet sobre la música tradicional de Aragón, no es suficiente y ha defendido la recogida y salvaguarda del material sobre la música popular aragonesa, así como su catalogación, creando un fondo que ha deseado que se desarrolle “a la mayor celeridad”.

El diputado del Partido Popular, Fernando Galve, ha subrayado la “gran riqueza del folclore popular aragonés” y se ha referido a los centros de estudio locales que llevan “muchos años” trabajando en su recuperación, con numerosas publicaciones, para considerar adecuado que se continúe con esta labor.

La diputada del Partido Socialista, Maite Pérez, ha indicado que “una sociedad se reconoce por su cultura, tradiciones y folclore” y ha recalcado como desde los años 90 “se ha ido despertando otro tipo de manifestaciones de otras disciplinas, además de la jota, a las que hay que dar cabida y debe ser la Administración quien lidere ese despertar y recuperar tanta tradición rica en Aragón”.

La diputada del PAR María Herrero ha sostenido que desde la Dirección General de Patrimonio “se ha trabajado en la documentación, investigación y archivo de todo este material” y ha abogado por “continuar trabajando” y facilitar que se ponga a disposición de la ciudadanía.

La diputada de Izquierda Unida, Patricia Luquin, ha manifestado que esta labor ya se está haciendo “en otras Comunidades Autónomas” y es necesaria para “conocernos y saber de dónde venidos”, además del enriquecimiento cultural que supone.

Desde Chunta Aragonesista apuntan que la inversión necesaria para crear este archivo no sería muy importante y gracias a ello se conseguiría conservar “este patrimonio”, algo que, recordaba “es una responsabilidad, sobre todo porque la música tradicional muchas veces se transmite sólo de forma oral y la bibliografía no es demasiado amplia”.

Fuente: Europa Press

Diarios Sonoros presenta “Giacometti, filmografia de um pobo”

El próximo sábado 17 de diciembre a las 12 horas, en la Biblioteca da Cidade da Cultura de Galicia, tendrá lugar la última sesión de 2011 del ciclo Diarios Sonoros, Retratos Musicais do século XX, dedicada al etnomusicólogo corso Michel Giacometti. Con la asistencia de los portugueses  José Moças y Paulo Lima, editor e investigador respectivamente de su obra. Habrá una proyección de dos documentales de Michel Giacometti, contextualización de su obra y concerto de viola campanisa y voz  cargo del más afamado intérprete de este instrumento en Portugal: Pedro Mestre

Michel Giacometti, Filmografía de un pueblo 

La grabación documental de las tradiciones de un pueblo para preservar su folklore es una actividad tan valiosa como romántica. Cultura inmaterial que se desvanece y se conserva para las generaciones posteriores. Desde Bela Bartok hasta Alan Lomax, son muchos los investigadores que hicieron trabajos de campo  en zonas concretas del mundo y dejaron un legado inmenso de cultura popular, unas veces desconocida pero siempre presente. Los trabajos de recogida del etnomusicólogo corso Michel Giacometti, desarrollados en territorio portugués a partir de la década de los 60, permitieron el registro y la preservación del imaginario rural y lo divulgaron para las venideras generaciones. Su labor es tan inmensa que la deuda del pueblo de Portugal es infinita.

Actualmente, con la revolución informática y de las comunicaciones, nos encontramos ante una nueva era en la divulgación de este patrimonio y están apareciendo por todo el mundo ediciones remasterizadas y digitalizadas. Tradisom de José Moças, es una editorial de Portugal dedicada a la promoción de las películas documentales de Giacometti, en una colección dirigida por Paulo Lima, máximo investigador en Portugal del trabajo hecho por el realizador corso. En esta sesión nos acompañará Pedro Mestre, virtuoso de la viola campanisa de Alentejo, instrumento que grabó Giacometti en los años 60.

Programa:  Proyección de dos documentales de Michel Giacometti, contextualización de su obra y concerto de viola campanisa y voz.

Participantes:

  • Director: José Moças. Programador y director de Tradisom, editorial independente de Vila Verde (Portugal).
  • Paulo Lima. Investigador y coordinador de la última edición del libro-DVD/CD “Michel Giacometti – Filmografía Completa”
  • Concertista: Pedro Mestre. Cantante de Alentejo e intérprete de viola campanisa (tipo especial de guitarra) más afamado de Portugal.

Institucións participantes:

  • Instituto de Estudos de Literatura Tradicional da Universidade Nova de Lisboa
  • Museu da Música Portuguesa

Medio de Comunicación Colaborador:

  • Radio Televisión de Portugal (RTP) Internacional

Enlace a la fuente original (en gallego): gaiteirosgalegos.com

Más info en la Cidade da Cultura de Galicia

Los sonidos de la cultura esquimal en la BNE

Ramón Pelinski

Ramón Pelinski

Ramón Pelinski, músico y etnomusicólogo, investigador del Departamento de Musicología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, ha donado a la Biblioteca Nacional de España (BNE) los estudios de investigación realizados en el Ártico Central sobre la música y las tradiciones de los pueblos Inuit.

Estos trabajos, que eran una parte de su colección personal, fueron realizados durante la etapa en la que el profesor Pelinski fue catedrático de Musicología en la Universidad de Montreal.

La donación está formada por alrededor de un centenar de cintas magnetofónicas que recogen su trabajo de campo, además de cuadernos manuscritos, partituras, monografías y revistas alusivas a la cultura esquimal.
Para la BNE supone la primera colección de este tipo; su descripción estará disponible en la base de datos de archivos personales y de entidades de la Biblioteca.

Para más información: http://www.bne.es/es/AreaPrensa/

El legado sonoro de Alan Lomax

Rogelia Gayo, una de las mujeres a las que grabó Lomax en su periplo asturiano.

Rogelia Gayo, una de las mujeres a las que grabó Lomax en su periplo asturiano.

Sale a la luz un libro que incluye dos discos con grabaciones realizadas por el etnomusicólogo estadounidense en Asturias

El salón de actos del Museo del Pueblo de Asturias acoge hoy a las siete de la tarde la presentación del libro «Alan Lomax in Asturias. November 1952», uno de los títulos más ambiciosos de la colección sonora del Archivu de Música Tradicional y Fontes Sonores de la Música Asturiana.

Este volumen, realizado en estrecha colaboración con el Alan Lomax Archive de Nueva York y editado en asturiano, español e inglés, lleva incorporados dos discos que recogen las grabaciones realizadas por el etnomusicólogo y antropólogo musical estadounidense Alan Lomax (1915-2002) en su visita a Siero, Cabrales, Llanes, Mieres, Aller, Valdés, Miranda, Somiedo, Oviedo y Gijón tras llegar de un viaje por Europa.

En el acto estarán presentes Josefina Moradiellos, Manuel Otero, Ángela Mestas y Maruja Suárez, que hace casi sesenta años cantaron y tocaron para el investigador varios de los sones recogidos por éste, alguno de las cuales aparece en la portada del volumen con fotografía de aquella época interpretando «The Corri-Corri».

Este esperado disco-libro incluye numerosas fotografías de la época e interesantes textos con apuntes del mismo autor sobre cada pieza, además de otros textos históricos, geográficos, sociales y musicales sobre Asturias.

Judith R. Cohen, responsable de las grabaciones hechas por Lomax en España, señala en el libro «la inestimable colaboración» de Anna Lomax Wood para la recuperación y uso de estas fuentes sonoras ahora editadas y las muchas dificultades encontradas por Lomax en su visita a España, como la acaecida en el Festival Folclórico de Mallorca, donde se encontró con el musicólogo Costantin Brailoiu, el musicólogo alemán Marius Schneider y el musicólogo español García Matos, quien estaba realizando estudios sobre el folclore español con apoyo del alemán, entonces director del Instituto de Musicología de España con los Archivos de Música Popular de Ginebra y UNESCO. Sobre Schneider y sus amenazas veladas («me aseguraré de que no reciba usted apoyo de ningún musicólogo español»), escribió Lomax en su saga «Folksong hunter» que era un «autoritario idiota y nazi refugiado que había asumido la dirección de música folclórica de Berlín después de que Hitler se la quitara a su director judío y que ahora mandaba en el archivo del CSIC».

«Me amenazó», continúa relatando Lomax, «con echarme de España, y yo le respondí que grabaría la música de este país desgraciado aunque tuviera que empeñar el resto de mi vida en ello». Lomax se quedó viajando por diversas regiones de España mucho tiempo mientras Brailoiu, Schneider y Matos viajaban -curiosamente- a Asturias. Sobre este período el libro recoge también textos epistolares de Lomax donde apunta cosas como «la Guardia Civil, espantosa, con sus sombreros negros, me tenían en sus listas; nunca sabré por qué, pues nunca me detuvieron; pero al parecer siempre sabían dónde encontrarme. En los lugares más perdidos, más olvidados, menos probables, en las montañas… aparecían como buitres negros que llevaban consigo el hedor del miedo, y entonces los músicos perdían su coraje».

Encontró Lomax en el profesor de historia, antropólogo y cantante ovetense Juan Uría Ríu apoyo incondicional para su incursión en el mundo vaqueiro e incluso alguna pieza interpretada por este experto asturiano aparece ahora recuperada en este volumen. También un texto sobre este viaje y este folclore de Fidela Uría Líbano, y otros de Naciu Llope (Colectivo Belenos) y Lisardo Lombardía (director del Festival Intercéltico de Lorient y del Colectivo Belenos).

Alan era hijo del no menos legendario etnomusicólogo John Lomax, a quien acompañó para grabar las primeras canciones de los esclavos negros del Delta del Mississippi. En su carrera destacó la seria propuesta de enraizar sociología y el corpus musical en su afamado sistema «Cantométrico». Con sus estudios del blues resucitó, redescubrió y relanzó a nombres míticos como Woody Guthrie, Muddy Waters o Leadbelly y fue precursor del «folk-revival» que tan grandes nombres ha dado a la historia de la música de raíz. Viajó por Irlanda y las islas escocesas gaélicas, Rumanía y España para recoger el folclore de estas tierras. Es autor de innumerables libros y protagonista de programas de radio especializados por los que recibió prestigiosos galardones; el último, un «Grammy» póstumo por toda su obra al año de su muerte.

Fuente: lne.es

Mapa sonoro de los Andes, las costas y la selva ecuatorianos

Música de EcuadorDecenas de investigadores y etnomusicólogos están recorriendo los Andes, la costa y la selva ecuatorianos en busca de los “sonidos” musicales del país, con el fin de crear un mapa sonoro que registre su diversidad cultural. El registro del patrimonio sonoro empezó en 2009 y arrojó un primer informe de sonidos vinculados a la música de esta nación de más de 14 millones de habitantes, señaló a Efe la historiadora Lucía Moscoso.

Además de recoger partituras, datos sobre instrumentos, materiales y personas que mantienen canciones y tradiciones, entre otros, el primer análisis abrió el camino a un estudio más específico en el litoral de Ecuador.

“En el litoral, la riqueza del patrimonio sonoro es impresionante porque se mezcla también con el patrimonio vivo, con las personas que todavía mantienen su música”, comentó Moscoso, consultora del Ministerio Coordinador de Patrimonio. En la costa han constatado que en la música “hay mucha incidencia de los 300 años de producción cacaotera”, lo que se manifiesta tanto en las melodías como en instrumentos como el piano, que trajeron de Europa los hacendados millonarios. “El litoral suena alegre y siempre lleno de anécdotas, siempre recogiendo su identidad y pasado”, comentó. En la costa abundan los “amorfinos”, que son como poemas cantados e improvisados.

En la costa destaca la música de la población afrodescendiente y también hay ahora influencia de los Andes por la migración. “También influye la inserción de otros ritmos, como la tecnocumbia. Son ritmos que no se incorporan -se suman-, sino que van como invadiendo el mundo cultural del litoral y se van adoptando fácilmente por la gente especialmente joven”, apuntó Moscoso. En general, “hay muchos géneros. Una diversidad cultural sonora bien importante”, indicó al señalar, por otra parte, que en la sierra hay “un patrimonio sonoro de hace siglos, archivos históricos especialmente eclesiásticos y partituras del siglo XVI”.

Pese a que la Amazonía ofrece un gran aporte sonoro, con instrumentos y cantos propios vinculados a lo ritual, hay aún un “vacío” de investigación en la zona por la dificultad de acceso y el celo de sus pobladores. “Se requiere bastante trabajo, hay muchísima riqueza por las nacionalidades, ahí casi no hay documentos, pero hay también patrimonio vivo, instrumentos diferentes, sonidos diferentes”, declaró Moscoso.

Para la historiadora, Ecuador “suena diverso” y ello es una prueba de las varias identidades que existen en el país, una muestra de la gran riqueza cultural.

Por ello, en el Ministerio de Patrimonio hay el empeño de registrar todos los elementos para poder desarrollar acciones de recuperación, salvaguarda o protección con el fin de conservar y difundir los sonidos del país. “No sabíamos a ciencia cierta qué teníamos, no había investigación in situ”, señaló Moscoso.

Ahora se pretende que los datos recopilados sirvan como material educativo ligado al avance de la tecnología, que con un clic permite escuchar los sonidos de distintos rincones de esta nación andina.

Para Moscoso, al recibir a los investigadores los pobladores de distintas zonas se enteraron de que eran poseedores de un patrimonio, del que algunos planeaban deshacerse sin conocer su “riqueza” cultural.”La gente comienza a sentirse orgullosa de lo que tiene y a preservar su patrimonio”, dijo Moscoso. La historiadora comentó que se analizan mecanismos de la Unesco para apoyar a los músicos ancianos, que requieren ayuda económica y formas para asegurar el paso de sus conocimientos a los más jóvenes.

 Fuente: adn.es

XII Congreso del Grupo del ICTM de Arqueología Musical

La Sección departamental de Música, de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid, y el  International Council for Traditional Music (ICTM) Study Group for Music Archaeology organizan el XII Congreso del Grupo del ICTM de Arqueología Musical. “Sound and Ritual: Bridging Material and Living Cultures”, del 20 al 24 Septiembre de 2011 en la Universidad de Valladolid.
Con frecuencia, los aspectos rituales relacionados con la producción de sonido son reconocidos por los estudios de Arqueología Musical, ya que la música en el registro arqueológico está en general estrechamente relacionadas con actividades no meramente económicas difíciles de identificar y que han sido descritas genéricamente como rituales. De hecho, el comportamiento ritual en las sociedades pasadas está a menudo reflejado en la cultura material, pero el significado individual del acto ritual es difícil de deducir. Aún más difícil es el estudio de la interacción de las actividades rituales y musicales o sonoras en las culturas del pasado remoto. En algunos casos, las tradiciones vivas pueden darnos algunas indicaciones, pero la información etnomusicológica y etnográfica también revela el amplio marco de interpretaciones posibles incluso cuando no existe continuidad cultural con el presente. Así mismo, un análisis cuidadoso de los contextos arqueológicos de los artefactos sonoros, el simbolismo de los instrumentos musicales, y las fuentes iconográficas o textuales nos aporta mucha información en torno a los comportamientos simbólicos. 
Este encuentro busca tanto entender los comportamientos rituales y religiosos relacionados con las prácticas musicales del pasado, incluyendo su dimensión performativa, como analizar las características rituales de la performance musical. La discusión incluye la comparación de estos elementos en sociedades de distintas áreas culturales y épocas, incluyendo las tradiciones vivas.
 
 

Fuentes para el estudio de la música popular asturiana

Cubierta del libroAyer 29 de abril a las 20 horas, se presentó el libro  “Fuentes para el estudio de la música popular asturiana. A la memoria de E. Martínez Torner” de Susana Asensio. El acto contaró con la presencia de la autora, Susana Asensio, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y con Ángel  Medina Álvarez, catedrático de Musicología de la Universidad de Oviedo.
Estas Fuentes para el estudio constituyen un intento de acercamiento a los primeros estudios científicos realizados en España sobre las músicas populares, y, en particular, sobre tres repertorios musicales relevantes y representativos de realidades específicas en Asturias y sus alrededores. Es también, como recoge su leyenda, un homenaje a nuestro más distinguido músico y musicólogo, Eduardo Martínez Torner, quien inició el estudio y análisis de la música en España en una época (la llamada Edad de Plata) en que el estudio científico de los fenómenos musicales era en sí una rareza y, más aún, si su objeto eran las expresiones populares de carácter oral.
En el año 2010 se cumplen cien años del primer contacto formal de Torner con el Centro de Estudios Históricos, dirigido por Ramón Menéndez Pidal, al amparo dela Junta de Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas. Casi todo el trabajo de Torner en España bajo la dirección de Pidal estuvo dedicado al estudio, recogida y análisis de las músicas y poesías populares, pero una parte sustancial de estos trabajos permanecen aún inéditos. Aquí se desvelan algunas de las claves para entender mejor estos silencios, las circunstancias profesionales y personales que los acompañaron, y los laberintos por los que discurrieron las investigaciones desarrolladas por Torner en España, abruptamente interrumpidas porla Guerra Civil primero —al tiempo que la investigación institucional también se detenía en España— y por su posterior exilio en Londres más tarde, donde sólo podría retomar algunos de sus muchos intereses.
 Entre los repertorios transcritos y analizados —casi quinientas partituras de romances, sones y jotas— se encuentran también las versiones inéditas de los romances y las canciones narrativas recogidos por Torner en Asturias, con sus músicas y textos, según versión original transcrita a mano por el autor.
ÍNDICE
Prólogo por Joaquín Díaz; Introducción ;Eduardo Martínez Torner y el estudio científico de la música popular en España; Los estudios musicológicos en el Centro de Estudios Históricos; Torner y el estudio de los romances; Los inicios; La dimensión histórica; La influencia filológica ;De la síntesis histórico-filológica a la pedagogía; La ruptura y la continuidad; Torner y el estudio de los bailes de pandero; Torner y el estudio de las jotas; Los repertorios; Procedencia; Criterios de transcripción; Ordenación de las piezas; Usos y funciones; Romances; Introducción a las piezas; Las melodías; Relaciones entre música y texto ; Partituras; Textos de los romances inéditos recogidos por Eduardo M. Torner;  Sones; Introducción a las piezas; Los acompañamientos; Las melodías; Relaciones entre música y texto; Partituras; Jotas; Introducción a las piezas; Los acompañamientos; Las Relaciones entre música y texto; Partituras; Bibliografía; Índice onomástico; Índice toponímico; Índice de temas (romances)
Susana Asensio Llamas es licenciada en Musicología por la Universidad de Oviedo y doctora por la Universidad de Barcelona. Ha sido investigadora invitada y profesora en Columbia University y New York University, y en la actualidad trabaja en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Con numerosos trabajos dedicados a los estudios de las culturas populares, emigradas e híbridas, ha publicado obras de carácter pionero en España, como Música y emigración (1997), así como otras sobre las fuentes y fronteras disciplinares: Música en España y música española: identidades y procesos transculturales (monográfico, edición con Josep Martí Pérez, 2004), Cuentos populares recogidos de la tradición oral de España, de Aurelio M. Espinosa (edición con Luis Díaz Viana, 2009). Etnomusicóloga de formación, ha recogido, transcrito y analizado, además, diversos repertorios de música popular española.
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