Se buscan músicos negros para la Filarmónica de Nueva York

Si hace unos días hablábamos de la disponibilidad de los archivos digitalizados de la Filarmónica de Nueva York en la web, hace también unos días el diario ABC nos sorprendía con el comentario acerca de algunos de los documentos de la orquesta, por los cuales parece ser que la Filarmónica de NY tuvo una época en la que buscaba expresamente músicos de color para su plantilla a raíz de la acusación de racismo de dos músicos negros. Revisando esta documentación se ve también cómo afectaron situaciones políticas a la orquesta, como fue el caso de la Guerra Fría entre EEUU y la Unión Soviética: Toscanini pensó que un ruso como Schostakovich sería un punto a favor de América frente a la URSS, pero finalmente el compositor rechazó la oferta.

La histórica entidad hace públicos sus archivos secretos, que pronto colgará en internet

En los años cincuenta los negros que tocaban o cantaban jazz en hoteles de lujo de Nueva York tenían que esperar su turno para actuar en el aparcamiento, porque las personas de su raza no eran admitidas fuera del escenario en esos establecimientos. Le llegó a ocurrir a la gran Billie Holiday. A finales de los años 60 la situación había dado un vuelco interesante: la Orquesta Filarmónica de Nueva York se había lanzado a una furiosa «caza» del músico negro, para no ser acusada de racista.

Esto es uno de los secretos que han salido a la luz al hacer públicos la Filarmónica sus archivos, como paso previo para colgarlos en internet. Una primera entrega de documentos, que abarcan desde 1943 a 1970, comprende 1,3 millones de páginas. Sucesivas oleadas cubrirán desde la fundación de la orquesta en 1842 hasta 1908, y de 1909 a 1943.

Lógicamente han decidido empezar por lo más sabroso, que incluye los años de gloria de Leonard Bernstein. También del movimiento de los derechos civiles. Fue en 1969 cuando dos músicos negros acusaron a la Filarmónica de racismo ante la Comisión para los Derechos Humanos de Nueva York, informa «The New York Times». La denuncia levantó polémica en todo el país y movilizó a poderosos lobbies antirracistas contra la orquesta.

Seguramente hubo en el caso algo de activismo judicial (el uso de los tribunales para promover causas políticas), ya que, aunque es verdad que por aquel entonces la Filarmónica tenía un único músico negro, eso no la convertía precisamente en una excepción. La mayoría de las grandes orquestas americanas estaban igual. Seguramente se eligió denunciar a la entidad neoyorquina por su visibilidad, no por considerar que fuera más racista que las demás.

Inocente de racismo

Puesta así en el disparadero, la Filarmónica contactó varias escuelas de música, buscando aspirantes negros debajo de las piedras. Llegó a tener un listado de candidatos que ocupaba siete páginas, y llamó a varios para audiciones. Tales esfuerzos quedan recogidos en los archivos que están a disposición del público desde esta semana. Por fin la orquesta fue declarada inocente de racismo deliberado.

A día de hoy la representación de negros en la música clásica sigue siendo ínfima

Otras curiosidades de la época son las turbulencias políticas con la Unión Soviética antes incluso de estallar formalmente la Guerra Fría. Shostakovich fue invitado por primera vez a dirigir la Filarmónica en 1942. La invitación procedía ni más ni menos que del maestro Toscanini, quien no ocultaba su intención de que el desembarco del ruso estrechara los lazos entre ambas naciones. Shostakovich respondió que estaba demasiado ocupado. El embajador americano en Moscú llegó a hacer una gestión con Stalin, de la que salió muy pesimista. La historia se repitió en 1961, pero esta vez Shostakovich alegó enfermedad. Nunca llegó a dirigir la Filarmónica de Nueva York.

Otro genio problemático resultó ser Glenn Gould, el excelso pianista canadiense que para muchos tenía línea directa con Bach, especialmente con las Variaciones Goldberg, pero cuya excentricidad en concierto podía retorcer los nervios de cualquiera. En mayo de 1962 Bernstein se lavó formalmente y por escrito las manos de cómo había interpretado Gould el «Primer Concierto Para Piano» de Brahms, ralentizando los tempos de tal modo que la crítica neoyorquina puso el grito en el cielo. Margaret Rockefeller, la viuda de David Rockefeller, pidió desde el patronato de la orquesta que no se volviera a llamar a Gould para la siguiente temporada. Finalmente pensaron que el escándalo de cancelar a un artista de tal renombre provocaría un escándalo todavía mayor, y mantuvieron la invitación. Pero Gould canceló en el último minuto.

Fuente: diario ABC

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: