Se aprueba la nueva Ley de Depósito Legal

El Congreso ha aprobado este 21 de julio la Ley de Depósito Legal, en sustitución de la normativa de 1971, para adaptar el depósito del patrimonio bibliográfico -y así su conservación y difusión- a los cambios producidos en el mundo de la edición como consecuencia de las nuevas tecnologías y, especialmente, de las publicaciones en red.
La nueva ley ha sido aprobada por unanimidad en la comisión de Cultura del Congreso de los Diputados con competencia legislativa plena.

La Ley responde también a la necesidad de adecuar la práctica del depósito legal al estado de las autonomías tanto a sus colecciones como al traspaso de competencias en materia de gestión a las comunidades autónomas. La Ley, en su disposición adicional segunda, plantea la creación de un órgano de participación del sector en el que estarán representados todos los sectores implicados y “en todo caso, un representante de cada una de las comunidades autónomas…”.

La portavoz de la comisión del PSOE, Gracia Muñoz, ha destacado que la Ley de Depósito Legal resuelve el vacío legal existente con la anterior normativa que no contemplaba la aparición de los documentos intangibles.

Hasta ahora, la regulación del depósito legal tenía que ver con obras tangibles, mientras que la Ley apuesta por incorporar obras no tangibles, que también forman parte de nuestro patrimonio bibliográfico, permitiendo así el acceso de los ciudadanos de hoy y en el futuro a las obras en papel, en otros soportes tangibles y en red.

Muñoz, en declaraciones a la agencia EFE, ha señalado que el texto inicial ha incorporado, entre otras, dos enmiendas, referidas a la creación de un órgano de coordinación entre todos los sectores involucrados en el depósito legal y el impulso de la preservación de los documentos creados en lenguas cooficiales.

Son objeto de depósito legal, todas las obras bibliográficas, sonoras, visuales, audiovisuales y digitales, producidas o editadas en España, por cualquier procedimiento de producción, edición o difusión y distribuidas en cualquier soporte, tangible o intangible. En el ámbito de la Unión Europea se ha propuesto y recomendado la adopción de iniciativas por los Estados miembros en el campo de la conservación digital del material cultural.

El texto de la Ley introduce un cambio en la realidad del mundo del depósito legal con el nuevo papel del editor, quien será el sujeto depositante principal. Esta modificación va a significar una gran mejora de las colecciones custodiadas por los centros, ya que permitirá que los documentos ingresen íntegros, que las publicaciones seriadas no queden faltas de fascículos y, finalmente, que se ingrese todo lo que se edita en España, aún cuando no haya sido producido en su territorio. Esta modificación permitirá también que las colecciones de las bibliotecas centrales de las comunidades autónomas respondan a la realidad de su mundo editorial.

Asimismo, se reducen las cargas administrativas al disminuir sensiblemente el número de ejemplares que se entregan para los centros depositarios. La BNE pasa de recibir tres ejemplares de las monografías con ISBN a dos y deja de recibir las reimpresiones.

El primer antecedente del depósito legal en España hay que situarlo en 1616 cuando la Real Biblioteca de El Escorial recibe el beneficio de esta regalía. El término de depósito legal aparece por primera vez durante el reinado de Alfonso XII y se configura como la institución jurídica que permite a las administraciones públicas, hoy Administración General del Estado y comunidades autónomas, recoger ejemplares de las publicaciones de todo tipo reproducidas en cualquier soporte.

El depósito legal –señala el preámbulo de la Ley- incrementa la visibilidad y publicidad de sus publicaciones, proporciona un mejor control bibliográfico, con la publicación de Bibliografía española y garantiza a largo plazo la disponibilidad de su material. Y son las bibliotecas de las comunidades autónomas así como la Biblioteca Nacional de España las responsables de conservar y difundir el patrimonio bibliográfico, sonoro, visual, audiovisual y electrónico. Es un bien de gran trascendencia que posibilita el acceso de todo lo editado a cualquier investigador que lo requiera.

Fuente: Biblioteca Nacional de España

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Museo Etnográfico de Castilla y León sube a la red su archivo sonoro

El Museo Etnográfico de Castilla y León subió ayer a Internet el primer capítulo del podcast de cultura titulado «Mundologías, el museo sonoro», consistente en archivos de audio de libre distribución que los internautas pueden descargarse para escuchar en cualquier momento y lugar mediante reproductores portátiles, según informaron a Ical fuentes del centro museístico.

Está previsto que dos veces al mes se incorpore un nuevo capítulo con contenidos siempre relacionados con la cultura popular, la etnografía y la antropología de la Comunidad.

El objetivo de «Mundologías, el museo sonoro», iniciativa coordinada por las áreas de Biblioteca y Conservación, es «dejar una ventana abierta del Museo Etnográfico por la que todo el mundo pueda entrar cuando y cómo quiera», según apuntaron las mismas fuentes.

Son pocos los museos que han puesto en marcha este tipo de iniciativa sonora siendo muchos de los podcast existentes audioguías para facilitar la visita a las exposiciones. “Mundologías”, sin embargo, se formula como una revista cultural y temática en clave sonora.

Fuente: ABC Castilla  y León

Se presenta el catálogo musical de la catedral de Tulancingo (México)

Edgar Márquez López.
El autor, Edgar Márquez López.

La Catedral Metropolitana de Tulancingo custodia un archivo musical de gran importancia para la cultura de Hidalgo y el país, de ahí que hace unos días se presentó el libro resultado del trabajo de recuperación y catalogación del investigador y músico, Edgar Márquez López.

A decir del autor, su interés por conocer las obras musicales que tiene el templo inició desde 1997. “Este catálogo musical será una base utilísima para nuevas investigaciones y complemento de otras ya iniciadas en la musicología mexicana, en el campo de la música catedralicia del siglo XIX”.

Calificó el acervo de obras sonoras como “riquísimo”, mismo que contempla a compositores mexicanos y extranjeros del siglo XIX.

El archivo está formado en su mayoría por composiciones litúrgicas, así como por música popular como vals, mazurkas, polkas, marchas y cuadrillas.

Cuenta con obras de importantes exponentes mexicanos de la época como José María Bustamante, Cenobio Paniagua, Antonio y José María Valle, Joaquín Luna y José Cornelio Camacho, y también de los extranjeros Bonifazio Asioli, Saverio Mercadante y Miguel Marqués.

Aunque pequeña, la participación de compositores locales es notable: Jesús Soberanes, Agustín Ponce y Ponce, José María y José Antonio Flores, y Emilio Barranco Pardo.

La historia del archivo se remonta a la época del imperio de Maximliano en 1862, cuando Tulancingo fue erigido sede episcopal y a su vez se nombró a su primer obispo, Juan Bautista Ormaechea.

En ese año fue invitado  el pianista y compositor José Antonio Gómez y Olguín, quien después de una brillante trayectoria nacional, escribió obras expresamente para la catedral de Tulancingo.

Fuente: La crónica de hoy en Hidalgo

Las páginas de enlace no vulneran la Ley Sinde

La Audiencia de Barcelona ha confirmado una sentencia que exoneraba a una web de enlaces a páginas P2P que permiten la descarga de archivos audiovisuales –películas, series y música, especialmente–, al entender que dirigir a los usuarios a páginas que permiten las descargas, no vulnera la ley Sinde, sobre el derecho a la propiedad intelectual.

   El juzgado mercantil número 6 de Barcelona se pronunció en este sentido tras la denuncia presentada por la SGAE contra la página de enlaces indice-web.com, que ofrece enlaces para descargas en redes P2P, pero no almacena ningún tipo de contenido, realizándose la descarga entre esas redes y el usuario sin que la web denunciada medie para hacerlo, y sin cobrar un servicio directo ni a través de publicidad.

   La Audiencia, sobre la que ha recaído el recurso de la SGAE, ha determinado que la cuestión de debate es “si enlazar una obra que el demandado no aloja puede suponer una infracción de los derechos de propiedad intelectual y, en concreto, si puede ser una copia o comunicación pública”, según relata en la sentencia.

Para la SGAE está acreditada la participación activa de esta web en la oferta de contenidos musicales, ya que no se limita a crear un índice que favorece y orienta a los usuarios para acceder a redes de intercambio, sino que toma parte directa en la “selección, clasificación, filtrado y organización de los contenidos enlazados”, incluyendo la foto de la portada, un comentario ilustrativo y un ranking de los archivos más descargados.

   En una red de archivos P2P, quien dispone de una película o archivo musical lo introduce en una carpeta de archivos compartidos, a la que cualquiera puede tener acceso mediante un programa ‘cliente P2P’ y descargarlo, con lo que se realiza un acto de reproducción no amparado por el uso privado de la ley, y por ello realiza un acto de comunicación pública.

   Pero la Audiencia entiende que el titular de la página demandada no lleva a cabo directamente estos actos: no realiza ninguna reproducción, ya que se limita a sustraer el link a través del cual sí se podría llevar a cabo el acto de comunicación pública que la SGAE trataba de imputarle.

   “El ofrecimiento del enlace no supone un acto de disposición del archivo, razón por la cual no cabe hablar de la ‘puesta disposición’ en que consiste la actividad tipificada en la ley de propiedad intelectual, como acto de comunicación pública”.

   Con todo, la Audiencia ha estimado el recurso de la SGAE sólo en lo que concierne a la no imposición de costas procesales por tratarse de un caso novedoso “que suscita serias dudas de hecho y de derecho”.

Fuente: europa press.

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