El archivo de Moxos, en Bolivia, tiene su catálogo

Juan Pablo Rodríguez C. para eldeber.com.bo

Esta novedad mundial es un importante aporte para el estudio de la historia de la música. Abre una veta nueva en la producción creativa que heredó la colonia en el oriente boliviano y que es única. Sus investigadores hicieron descubrimientos importantes.

Durante más de 300 años 1.054 obras musicales estuvieron escondidas en 7.063 folios en las comunidades moxeñas dispersas por el Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), así como en los pueblos de San Lorenzo y San Francisco de Moxos.

En los próximos días, la Asociación Pro Arte y Cultura (APAC), la Social Sciences and Humanities Research Cowncil of Canada y la University of Western Ontario publicarán la catalogación de estos archivos musicales, lo que significa un aporte trascendental para la historia de la música universal.

La investigación no es un simple inventario, sino que tiene el aporte de cinco investigadores que hicieron un estudio profundo de estas obras, que en su mayoría son idénticas al archivo musical de Chiquitos, pero que tiene piezas inéditas de los compositores Juan de Araujo, Domenico Zípoli y Giovanni Bassani.

Los Investigadores

Javier Matienzo escribió el catálogo de los misioneros de Moxos, desde la primera visita de los jesuitas hasta su expulsión. El chileno Víctor Rondón se encargó del catálogo de los libros doctrineros. Se trata de la descripción de las piezas que ya no eran interpretadas como en el siglo XVIII, sino que fueron adaptadas a las posibilidades instrumentales y técnicas que tenían las comunidades moxeñas.

Ana Luisa Arce tuvo bajo su tutela el catálogo de los copistas de la música de Moxos, aquellos indígenas responsables de copiar las partituras para que se traspasaran de generación en generación.

Roberto Tomichá redactó la historia de la música de Moxos, tomando en cuenta el periodo entre la expulsión de los jesuitas (1767) y las fechas de las primeras copias de la música antigua (1842).

Finalmente, el musicólogo y sacerdote Piort Nawrot, director artístico del Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana, realizó el catálogo de las partituras manuscritas de Moxos. En total, el estudio comprende 15.000 páginas de texto.

La restauración

Este archivo fue inaugurado en julio de 2003 para ser apreciado por el público; sin embargo, al poco tiempo se cerró hasta 2005 por la falta de un técnico que hiciera los trabajos de recuperación. En ese periodo, Juan Francisco Limaica Saucedo, un ignaciano-moxeño, fue enviado a Chiquitos para recibir capacitación por expertos españoles y después estuvo en Sucre, en la Escuela de Taller, donde egresó como conservador de documentos gráficos. Él y Bartolo Vela lideraron los trabajos de restauración de los archivos con mano de obra local.

La preservación consistió en la desinfección de cada hoja con insecticida, luego su introducción en una cámara durante 72 horas. Después, la limpieza con brocha o pinceles. Finalmente, cada folio pasó por una prensa durante tres días para evitar las arrugas; esta tarea se desarrolló hace dos años.

Posteriormente se realizó el diseño y corte a mano de los nuevos portafolios a base de un cartón común, que no es el adecuado para la preservación, pero al no contar con material neutro se optó por ese sistema. Por último, las hojas recuperadas fueron colocadas en una lámina de papel neutro con reserva alcalina, sustancia conseguida en Brasil.

Descubrimientos

El estudio de Piort Nawrot estableció que el compositor alemán Johann Valentin Rathgeber fue muy influyente en la música de las misiones. “El segundo juego de Vísperas, que hay tanto en Chiquitos y Moxos, hasta el momento se consideraban anónimas; sin embargo, se trata de la obra de Rathgeber arreglada por los indígenas para tocarlas y cantarlas en la Misiones”, explica Nawrot.

Cuando se hacían arreglos de compositores europeos, estos tenían que seguir la estética de Rathageber, es un descubrimiento trascendental para la musicología contemporánea. Otro aporte es el establecimiento de que en las misiones guaraníes, chiquitanas y moxeñas hubo un repertorio común, aunqueo cada misión tuvo su propio repertorio.

En el pentagrama

– Extensión. El catálogo tiene 1.600 páginas de texto contenido en tres tomos; el primer volumen de 1.269, dividido en dos tomos.

– Repertorio. 1.550 títulos de obras musicales serán publicados, las más antiguas son de las reducciones jesuíticas (1691 – 1767).

– Comparación. Entre los archivos musicales de Moxos y de Chiquitos hay 98 obras comunes.

– Aclaración. La investigación sugiere que la pieza Los responsorios nocturnos, en realidad pertenece a una obra más grande, Las lamentaciones de Geremías, de Domenico Zípoli. Ya fue presentada en el pasado Festival de Música Renacentista y Barroca Americana Santa Cruz de la Sierra.

– Lanzamiento. El catálogo será presentado dentro de dos semanas por la APAC y luego será distribuido por el mundo.

– Recaudación. Los fondos que se reúnan por la venta de los ejemplares de los catálogos serán destinados al fondo editorial de la APAC.

– Apertura. Con la presentación del catálogo se hace la apertura formal del archivo musical de Moxos para la investigación. “No corremos el riesgo de dañar el manuscrito o de perder las piezas”, señala Piotr Narowt.

– Precio. Aún no se ha establecido un precio para su comercialización. Los interesados pueden llamar al 333-2287.

 

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