Taller: Gestión de archivos sonoros digitales (México)

La Fonoteca Nacional de México ha organizado el taller gratuito “Gestión de archivos sonoros digitales”, con el reclamo “desarrolla archivos independientes y gestiona tus documentos sonoros con un mínimo de presupuest”

Este taller de orientación teórico-práctica ofrece un panorama sobre la documentación digital, particularmente de archivos sonoros, con miras a contextualizar el “giro archivístico” que se ha desarrollado en diversas corrientes teóricas actuales (humanidades digitales, media archaeology, minimal computing, entre otras). Esta contextualización servirá para discutir la redefinición del concepto de “archivo” que se ha suscitado en los últimos años.

Asimismo, el taller ofrece un acercamiento a diversos tipos de repositorios digitales que han contribuido a cambiar nuestra manera de conceptualizar el proceso de documentación en la era digital. Se revisarán las alternativas que existen para desarrollar un sistema de archivo sonoro tanto individual como institucional con un bajo costo, así como mecanismos para mantenerlo “vivo” y hacerlo crecer con ayuda de los usuarios (crowdsourcing).

Por último, se considerará uno de los pasos más importantes del proceso de gestión archivística: la clasificación de metadatos (o tagging), para facilitar el acceso a una gran cantidad de documentos de manera rápida y eficiente. 

Impartido por: Mtro. Aurelio Meza (Universidad de Concordia/lleom. México)

Objetivos:
Ofrecer a los asistentes los conocimientos básicos sobre los procesos de mediación y remediación involucrados en la generación de los archivos digitales, así como proveer las herramientas técnicas necesarias para recopilar material en formato audio, con miras a ampliar el acervo disponible para repositorios sonoros digitales a gran escala.

Dirigido a: Estudiantes, académicos, escritores, artistas, promotores y productores que deseen gestionar sus propios archivos sonoros. 

Horario: 13, 14 y 15 de julio, de 17:00 a 19:00 horas.

Temario:

Sesión 1 

  1. Aproximaciones teóricas a los archivos digitales 
  2. Técnicas de documentación y clasificación sonora digital 
  3. Etiquetación y clasificación de documentos sonoros

Sesión 2

  1. Repensar el archivo en la era digital 
  2. Pensar la abundancia: la era del Big Data 
  3. ¿Para qué archivar? 

Sesión 3
Sesión práctica de edición digital
Los alumnos trabajarán con un número reducido de archivos de audio, los cuales escucharán atentamente, editarán y etiquetarán de acuerdo a parámetros preestablecidos.

 Más información: Fonoteca Nacional de México

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Consejos para el tratamiento de los casetes en bibliotecas

El blog de Bibliotecas Especializadas de Zamora nos ofrece un interesante post titulado “¿Y qué hacemos con los casetes?”. En él, partiendo de la experiencia de la fonoteca del Museo Etnográfico de Castilla y León, su autor plantea unas preguntas que probablemente muchos profesionales y responsables en contacto con grabaciones en soportes obsoletos se han hecho alguna vez:   “¿Qué hacemos con los casetes y los vinilos? ¿Qué hacemos con los VHS y los BETA? ¿Y las grabaciones en ‘master’? Como biblioteca que somos, ¿podemos prestar estos materiales? ¿Debemos prestar estos materiales arriesgándonos a su deterioro?”.

Para esta biblioteca, es necesaria la digitalización para lograr la preservación y conservación del soporte y por tanto de su contenido. Frecuentemente, se trata o bien de grabaciones únicas o de copias que ven reducido su número con el paso del tiempo, debido a las necesidades especiales de conservación. Por ello, recomienda las copias en formato digital y además su paso a los soportes CD y DVD. Tras la digitalización de estos metariales, se procede a su catalogación, planteándose el catalogar la copia o el original (bajo la cuestión de si es necesario que el usuario conozca que existe esa grabación en coporte casete, por ejemplo, siendo que no va a poder ser prestada por motivos de conservación).

El post responde a estas cuestiones y da una idea de cómo realizar el proceso. Así que os recomiendo su lectura, quizá os saque de alguna duda.

Leer “¿Y qué hacemos con los casetes?”.

Vila-real publica su Fonoteca de Materiales Populares

Cintas del Archivo de Vila-real. (Castellón)El Archivo Municipal del Ayuntamiento de Vila-real (Castellón) nos ofrece en su web un archivo sonoro con más de 10 horas de entrevistas realizadas por el Servei de Normalització Lingüística a diversos ciudadanos y ciudadanas de Vila-real. Estas entrevistas contienen canciones, refranes y otros elementos típicos de  la ciudad que constituyen la base de la Fonoteca de Materiales Populares. Estas conversaciones están disponibles en la sección “Archivo Sonoro” de la web del Archivo Municipal de Vila-real, desde donde se accede al  contenido de todas las grabaciones digitalizadas, que disponen de un reproductor multimedia para la reproducción de los documentos. Dichas grabaciones también están disponibles en  en formato digital .ogg para su descarga. El Asrchivo de Vila-real también ofrece una serie de Entrevistas al Cardenal Tarancón y de grabaciones que el periodista vila-realense Xavier Manzanet donó con entrevistas a distintas personalidades de las décadas de los 70, 80 y 90.

Los nombres de las personas entrevistadas para la Fonoteca de Materiales Populares son:

  • Teresa Andres Medina
  • Anita Garcia Beltran
  • Manuel Cubedo Garcia
  • Carles Llorens
  • Maria Gimeno
  • Santiago Esteve
  • Entrevista Grupal:
    • Santiago Marro
    • Salvador Vidal
    • Dolores Cubedo Garcia
  • Entrevista Grupal:
    • Ramon “d’orella”
    • Dolores Cubedo Garcia
    • Josefina Senen
  • Santiago Bellmunt
  • Salvador Vicent
  • Delfina Rius Perez
  • Salvador Sagols Gabardi
  • Miguel Beltran Valls
  • Ana Maria Notari
  • Salvador Capdevilla
  • Maria Calatayud Latorre

Los registros sonoros en la Biblioteca Digital Hispánica

En 2011 se han incorporado a la Biblioteca Digital Hispánica (BDH) más de 6500 grabaciones sonoras correspondientes a los documentos fonográficos más antiguos de la Biblioteca Nacional de España: discos de pizarra y cilindros de cera. El trabajo fue realizado por el Departamento de Música y Audiovisuales y el Área de Biblioteca Digital.

El Departamento de Música ha elaborado un proyecto de continuación de dicha digitalización, que abarcaría el fondo más antiguo de los registros sonoros de la BNE, los discos de pizarra (unos 21000 en total), los discos de vinilo de los primeros años de existencia de este soporte (unos 5000), una selección de rollos de pianola y discos perforados, así como las grabaciones contenidas en archivos personales de compositores o musicólogos.

La Biblioteca Digital Hispánica (BDH) permite la consulta gratuita de miles de documentos digitalizados, cuyos originales en todos los soportes (libro, publicaciones periódicas, partituras, mapas, dibujos, grabados, fotografías, manuscritos) forman parte de los fondos de la Biblioteca Nacional de España (BNE). Este portal se creó en 2008 con el apoyo de la empresa Telefónica, para contribuir a cumplir la misión recomendada a la BNE de reunir, conservar, catalogar, gestionar y difundir el patrimonio bibliográfico, sonoro, audiovisual y digital español. Cumple con normas y protocolos internacionales que facilitan su participación en proyectos digitales de la Unión Europea como Europeana.

Primera fase

En junio de 2011 comenzó la incorporación a la BDH de los registros sonoros más antiguos conservados en la BNE: discos de pizarra y cilindros de cera. Se están incorporando sólo aquellos que fueron digitalizados hace años.

Los discos de pizarra: 6507 discos descritos en el Catálogo de discos de 78 rpm en la Biblioteca Nacional (Madrid, 1988) fueron digitalizados en soporte CD-DA y cinta DAT entre 1995 y 2000. Hasta ahora sólo podían escucharse en las instalaciones de la BNE (Sala Barbieri). Estas reproducciones digitales hechas en .wav son las que se están volcando a la BDH convertidas a formato .mp3, que permite una transferencia más rápida en Internet. […]

Leer el texto completo en el Blog de la BNE

Presentación del archivo sonoro on-line SONM

Vía Museo Reina Sofía

Tipo de actividad: debate y concierto
Fecha: 26 de abril de 2012 (por confirmar)
Hora: 18:00h
Lugar: Edificio Nouvel, Auditorio 200 y cafetería
Entrada:
Organiza: Museo Reina Sofía y SONM

El reciente interés por el modelo del archivo ha conducido a replantear la noción de museo e institución artística, dedicada ahora a examinar las formas de memoria y patrimonio que sobrepasan el formato expositivo. Esta presentación del SONM, la Fonoteca de Música Experimental y Arte Sonoro de Murcia, busca articular un debate sobre qué formas de institucionalidad está generando el archivo de lo inmaterial, como el arte sonoro.

Establecida por el artista Francisco López en 2010, a quien el Museo dedicara una exposición y retrospectiva en su radio-web, la Fonoteca de Música Experimental y Arte Sonoro de Murcia (SONM) es un archivo concebido como una colección de la producción sonora más experimental de los últimos treinta años, seleccionada por el propio artista. El archivo, que prepara su acceso a través de Internet, recoge los recientes desafíos a la distribución y edición, dando cabida a iniciativas independientes y autogestionadas, con unas 5000 referencias en medios obsoletos como casetes, vinilos y ediciones limitadas de muy distinta índole. […]

En esta sesión se examina el SONM como prototipo de nueva institución. El seminario se divide en una introducción a cargo de Francisco López y los gestores del SONM, un debate sobre las fonotecas como ámbitos de experimentación sonora y un concierto en la cafetería del Edificio Nouvel. El Museo Reina Sofía, dentro de su línea de nueva institucionalidad e interés por los procesos de documentación e investigación compartida y en red, programa e incentiva este debate.
Programa

18:00h
Presentación SONM

Francisco López
Marta López Briones
Susana López

19:00h
Coloquio. Fonotecas. Experimentación institucional y arte sonoro

Francisco López
Xabier Erkizia
José Manuel Costa
Modera: Jesús Carrillo

20:15h
Concierto de Xabier Erkizia

Participantes
Jesús Carrillo es Jefe de Programas Culturales del Museo Reina Sofía y profesor de historia y teoría del arte de la Universidad Autónoma de Madrid.

José Manuel Costa es comisario independiente y crítico de arte, especializado en prácticas sonoras avanzadas y música experimental.

Xabier Erkizia es director del laboratorio de sonido de Arteleku y de diferentes proyectos de investigación y programación sonora de carácter independiente e internacional.

Francisco López es artista sonoro, una de las figuras más relevantes en el ámbito del sonido y música experimental.

Susana López es coordinadora del SONM.

Marta López Briones es la directora del Centro Cultural Puertas de Castilla, institución que incluye al SONM.

La jota también vuelve a casa

Fuente: Andy Robinson para La Vanguardia

Tras ver su nombre aparecer a finales de los cuarenta en la lista negra maccarthista con una carta firmada por J. Edgar Hoover, el infame director del FBI, exigiendo su cese de la biblioteca del Congreso en Washington por supuestas simpatías comunistas, no es de extrañar que a Alan Lomax no le apeteciese mucho visitar la España franquista. En un exilio voluntario en Europa, durante toda la década de los cincuenta, Lomax había empezado a trabajar para la BBC encargado de hacer una serie de programas sobre la música popular de diversos pueblos europeos, desde Italia hasta el País de Gales, Irlanda y Francia. Pero España, donde lo folklórico empezaba a cambiar radicalmente de significado, no entraba en sus planes. “Alan pensaba que España era un país oscuro e ignorante; sólo fue porque la BBC le obligó”, dice Judith Cohen, etnomusicóloga de la Universidad de York en Toronto (Canadá), una autoridad en música folklórica española y sefardí.

En muchos aspectos sus temores fueron cumplidos. Asistió al festival de música folklórica en Palma de Mallorca en el verano de 1951, en busca de un musicólogo español que pudiera librarle del trabajo de recorrer un país en el que, según escribió, “se ven cuarteles y letreros con el ‘Todo por la patria’ en todas partes, pero no es la patria del pueblo que yo veo”. En Palma “estreché manos con mi primer fascista”. Conoció a “folkloristas vulgares y maleducados”, entre ellos Mario Schneider, que Lomax tachó de nazi (sin mucho fundamento, según Cohen). Schneider le dijo que boicotearía su proyecto y le invitó a dejar España.

Pero “en una reacción muy característica, Lomax consideró el rechazo como un reto y decidió recorrer el país y hacer sus propias grabaciones como había hecho en otros países”, dice Todd Harvey, director del American Folklife Centre. Los viajes resultarían muy complicados. El FBI había informado de que había un izquierdista estadounidense y defensor acérrimo de la diversidad cultural en España. “La espantosa Guardia Civil me tenía fichado”.

Pero conforme va recorriendo el país, Lomax empieza a ver por debajo de la superficie. “Este es un gran país”, escribe . “Cada pueblo tiene su propio sistema cultural con tradiciones que penetran en cada aspecto de la vida”. Recorre España en los siete meses siguientes, de Eivissa a Aragón, Extremadura, Asturias, Andalucía y Galicia. Se saltó Catalunya: “Tenía la intención de regresar por Catalunya y hacer trabajos de campo, pero al final salió por Irun”, dice Cohen. Pasa una noche en la cabaña de un pastor extremeño “que tocaba un instrumento medieval de una cuerda y cantó baladas sobre las guerras de Carlomagno”. Fotografía a asturianas que acompañan las gallegadas y jotas tocando la payella, una sartén. Escucha las asombrosas cançons redoblades de Eivissa con sus gorgoteos orientales. Todo esto se grabó y puede escucharse en el archivo www.culturalequity.org/index.php.

La primera repatriación española se hizo en septiembre en Asturias, con la edición de un nuevo libro y dos CD con 101 canciones grabadas en noviembre de 1952, y en colaboración con el Muséu del Pueblu d’Asturies. Se planean nuevas colaboraciones con el centro de Documentación Musical de Andalucía y el Museu de Cultura d’Eivissa. “Estamos buscando socios y queremos que la gente nos ayude a identificar a los personajes de las fotos de Alan”, dice Don Fleming de la Asociación de Equidad Cultural en Nueva York.

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El ‘blues’ vuelve a casa…

Fuente: La Vanguardia.com

Puede parecer una contradicción. Poco después de anunciar la finalización del ambicioso proyecto de digitalización del gigantesco archivo del musicólogo estadounidense Alan Lomax -dando acceso global a miles de canciones procedentes de una treintena de países que Lomax grabó entre los años treinta y el momento de su muerte, en el 2002-, los directores del legado se desplazaron hasta el pequeño pueblo de Como en Misisipi. El motivo del viaje: repatriar copias físicas de las históricas grabaciones de artistas del blues y sus precursores musicales que Lomax realizó en discos de acetato, durante su vuelta al sur aquel 1959. Habían pasado veinte años desde las primeras grabaciones que Lomax había hecho junto a su padre en Misisipi, con artistas como Muddy Waters y Son House.

Pero si se tiene en cuenta a los 35.000 habitantes de la localidad de Como y sus alrededores, cuyas humildes viviendas y tráilers prefabricados se extienden por el ondulado Hill Country de Misisipi, es fácil entender la importancia de un archivo local, incluso en la era de internet. “Nueve de cada diez niños en Como nace en la pobreza, con una renta anual inferior a 14.000 dólares por familia, y menos del 10 por ciento tiene un ordenador en casa”, explica Alice Pierotti, la joven bibliotecaria que está diseñando el nuevo archivo en una sala empapelada con fotos de músicos legendarios: desde Fred McDowell, inspiración de los Rolling Stones y Eric Clapton, hasta Otha Turner y los hermanos Lonnie y Ed Young, virtuosos de la música preblues de Drum and fife (tambor y flauta).

“La repatriación parece simbólica, pero queremos que la gente venga a escuchar la música de sus abuelos y bisabuelos”, dice Pierotti. El día de la repatriación del archivo de Como, el pasado febrero, Sharde Thomas, la nieta de Otha Turner, desfiló por el pueblo tocando la flauta y sacando a la gente de sus casas. “Parecía el flautista de Hamelín”, añade.

Alan Lomax grabó más de 6.000 canciones populares en su odisea de antropología musical, desde los hollers de los presos de Alabama y los primeros blues de Leadbelly, hasta las jotas aragonesa y asturiana, canciones de atuneros de Calabria, cançons redoblades de Eivissa, pasando por África, Asia Central y el Caribe. Su archivo ha servido de cantera para una galería de artistas y estrellas de rock multimillonarias. Miles Davis y Gil Evans basaron partes de su obra maestra de jazz impresionista Sketches of Spain en las grabaciones que Lomaxhizo de saetas en Sevilla y gallegadas grabadas en Alborda de Vigo, en septiembre de 1952. Hace exactamente 50 años, Bob Dylan, incluyó House of the rising sun en su primer disco, tras escuchar las grabaciones de la quinceañera Georgia Turner en Kentucky. El electro-músico estadounidense Moby fundamentó casi todo su disco Play (1999) en músicas grabadas porLomax. Y el nuevo disco de Bruce Springsteen, Wrecking ball, incluye una serie de referencias a tomas que hizo Lomax entre 1940 y 1959. Asimismo, las históricas grabaciones de Muddy Waters en el Sherrod Plantation en el verano de 1941, proporcionarían materia prima para los megagrupos del rock, desde los Rolling Stones a David Bowie, Jimi Hendrix y Eric Clapton.

Pero, más que convertirse en la cantera de las estrellas del futuro, el sueño de Lomax era la creación de lo que él calificó como un Global Dukebox, que permitiría diseminar las más de 17.000 grabaciones -incluyendo, conversación, conferencias y entrevistas- y fotografías por el mundo entero. “Alan defendía la idea de la equidad cultural; que todas las culturas, cada grupo étnico o lingüístico, debería tener la misma importancia”, explica Todd Harvey, del American Folklife Center en la Biblioteca del Cogreso de Washington, donde ambos Lomax -padre e hijo- trabajaron en los años treinta y cuarenta. Ahora, aloja en medio kilómetro de estanterías las cintas y negativas originales del archivo. “Para él, la diversidad cultural era sana, como la biodiversidad”.

De ahí el doble compromiso de los directores del archivo Lomax, entre los que se encuentra la hija de Alan, Anna -la sede está en la Asociación de Equidad Cultural del Hunter College de Nueva York-, por llevar el archivo a lo local a la vez que lo globalizan electrónicamente. Ya se han repatriado las grabaciones realizadas en Campania, en 1954, ahora en el Archivio Sonoro della Canzone de Nápoles, e incluso las realizadas en el Caribe en 1935, entre ellas, la canción John B Sail de las Bahamas, que luego fue grabada por los Beach Boys, y que ahora se han entregado a sus pueblos, desde Guadalupe hasta Santa Lucía. “Estamos buscando socios en todas las regiones donde Alan grabó para llevar a cabo la repatriación”, asegura Don Fleming, que dirige el programa Global Dukebox (del sello discográfico). Se preparan nuevos retornos en España, EE.UU., Inglaterra, Trinidad y Haití.

La próxima repatriación en Misisipi se producirá en Senatobia, un municipio que colinda con Como, donde otros gigantes del Drum and fife habían sembrado las semillas del blues a inicios del siglo XX, mezclando ritmos africanos con melodías de la guerra civil. La figura clave era Sid Hemphill, un genio ecléctico de Senatobia al que Lomax grabó en 1942 y de nuevo (a sus 90 años) en 1959. Considerado el padre de los blues de Hill Country, más rítmicos que los del Delta, Hemphill tocaba una panoplia de instrumentos, muchos de ellos caseros. Según su biógrafo, John Szwed, su innovación de cantar directamente por las cinco o seis cañas de las flautas quill lo convirtieron en el precursor de la armónica del blues.

Pero, aunque Lomax halló auténticos virtuosos de blues en sus dos viajes al Misisipi, lo más extraordinario fue que “la música era colectiva, salía de enormes familias, gente que tocaba en el porche o en la iglesia, con instrumentos hechos de enseres cotidianos”, dice Pierotti. Para animar a los niños a seguir la tradición y pasarse por la biblioteca, Pierotti y su novio han fabricado una veintena de Didley Bows, instrumento clásico del sonido Como, de una sola cuerda hecha con alambre de escoba, que se toca con un slide improvisado con el cuello de una botella. “Se lo pasaron pipa”, dice.

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