“Un recorrido personal por la documentación musical”, por Agustín Manuel Martínez

Hoy os ofrecemos este precioso texto, casi una carta de amor, de un músico profesional hacia el mundo de la documentación y los documentalistas musicales. El invitad@ de hoy es Agustín Manuel Martínez, pianista, profesor y conferenciante con numerosas publicaciones en su haber y con una gran actividad en Internet mediante su completo blog De la creatividad al piano.
No os perdáis este texto, que seguro que os va a gustar, que nos habla sobre la importancia del libro, de la partitura, de la grabación sonora, de la necesidad que tiene el músico de estar próximo a ellos, y de que ese lugar de encuentro entre ambos son las bibliotecas, archivos y centros de documentación.

Agustín Manuel Martínez

Agustín Manuel Martínez

Hola, a tod@s!! 🙂

Quería transmitiros con estas líneas mi pasión como diletante aún (tanto hay por aprender) por esta disciplina que, posiblemente, aun no sea tan conocida como debiera, incluso en el ámbito de los propios músicos (tironcillo de orejas cariñoso, simbólico, sin “tocamiento”:).

Pienso que no es materia reservada a erudit@s y sesudos musicólog@s o a aquell@s que posean carnet de investigador (si en algún lugar no me dejaron acceder por falta de éste, pienso que hubiera preferido que me colocasen cien policías al costado mientras ojease el material protegido por su especial valor, tal ha sido y es mi curiosidad por descubrir aspectos nuevos del multiforme mundo de los sonidos modulados 🙂 sino una necesidad para todo estudiante que sienta verdadera vocación por aprender transitando el infinito camino de la música.

Por tanto, andar en ella me llevó a las mil y una veredas que eran las bibliotecas, las fonotecas, los rastros, las librerías de ocasión, etc… allí donde iba encontraba más libros maravillosos y/o más grabaciones interesantes y mientras más se busca, mas se encuentra y más se desea hallar, saber es sed…

Leí una vez que el curso de la carrera de Manuel de Falla cambió con la aparición en mi vida de un libro, La nueva acústica, de Lucas (de ahí parte su radical y original armonía de El amor  brujo…) Nunca se sabe, por tanto, lo que puede depararte visitar mañana cierto centro de documentación musical!!!

En muchos de estos lugares encontré ayuda experta, que eran como sherpas que me facilitaban mi ambular y guiaban por los senderos más intrincados. Tengo recuerdos maravillosos de bibliotecarias excepcionales…

Recuerdo con especial cariño la del Conservatorio de Valencia, o el Centro de Documentación Musical de Andalucía, en Granada, que me proporcionó las grabaciones de Cubiles del primer volumen de Danzas gitanas de Turina (es el dedicatario de esa obra), o la Biblioteca Nacional (donde me dejaron copia de las maravillosas interpretaciones de Pilar Bayona, esa joya del pianismo español que merece mayor reconocimiento a mi juicio), o la catalana, o el Centro de Documentación del Flamenco jerezano, donde nos atendieron tan bien cuando llevé a mis alumn@s a ver una exposición sobre fonografía, o el apoyo del Archivo Turina, o las tiendas de libros de lance de tantas ciudades, como la calle de la Nave en la capital del Turia, -ojalá los tiempos que corren no se lleven por delante este tipo de locales, en los que siempre se encuentra alguna obra única (puede desengañarse ya el lector que crea que se formará seriamente sin leer libros-libros, de papel, no está toda la bibliografía musical digitalizada y quizá pasen siglos… Tanto se ha escrito…

En casa tendré unos dos mil libros sobre música y quizá sólo se puedan encontrar en la nube un uno o dos por ciento de ellos, no puedo decir lo mismo de las dos mil grabaciones en aquellos soportes ya tan arcaicos (aunque tan entrañables) como son las cintas de casette (siempre agradeceré a Albert Nieto que me regalase su amplísima “casecoteca”), o los vinilos… Ni de las partituras: ahora en un pequeño dispositivo físico puedes tener a mano prácticamente toda la literatura musical universal…

Luego aparecieron las bibliotecas virtuales… Me pareció extraordinaria en su momento la aportación de la Cervantes al digitalizar ciertas partituras albenicianas.

Quiero desde aquí animaros a la aventura de adentrarse sin miedo en el bosque maravilloso de los libros de música, de las grabaciones, de las partituras… Que no os asuste su densidad. Comenzad por lo que más os atraiga y de una rama querréis saltar a otra próxima… Adelante, IndianasJones del futuro de nuestra música!!!!

Agustin Manuel Martinez
www.elblogdelacreatividadalpiano.blogspot.com

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Sobre la obligatoriedad de la música en la LOMCE, Bolonia y las bibliotecas musicales

Tomàs, Almería, Catalá y Wert. Foto: FSMCV

Para aquellos que no lo sepan, en la Comunidad Valenciana es muy característica la gran afición a la música: 544 sociedades musicales con escuelas de música (el 50% de toda España) con 40.000 músicos, 60.000 alumnos y más de 200.000 socios son un segmento importante dentro del ámbito musical, al que hay que sumar numerosas agrupaciones, cursos, festivales y ciclos de cualquier género.  En definitiva: la música forma una parte muy importante de la vida de alicantinos, valencianos y castellonenses.

Por eso, no es de extrañar que representantes culturales y musicales valencianos tuvieran la iniciativa de pedir al ministro José Ignacio Wert una reunión que finalmente se celebró ayer 24 de julio, y a la que asistieron el presidente de la Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana, Josep Francesc Almería, Manuel Tomàs, director de CulturArts, y la consellera Educación, Cultura y Deporte María José Catalá. La consellera y la FSMCV pusieron sobre la mesa un proyecto de innovación pedagógica para luchar contra el fracaso escolar, ya que un estudio realizado por la Consellería en el curso 2011-2012 concluyó que “la enseñanza musical repercute positivamente sobre los resultados académicos”.

Previamente, la FSMCV había propuesto varias enmiendas a la LOMCE para que se contemplara la troncalidad y la obligatoriedad de la Música en la enseñanza, al nivel de Lengua Castellana, Matemáticas, Lengua Extranjera, Ciencias Sociales, Biología y Geología, Física y Química, Geografía e Historia, ya que estudios demuestran que los alumnos que aprenden música tiene un mejor rendimiento y menor fracaso escolar que los que no lo hacen, propuesta que ha sido respaldada por Catalá. Asimismo, la FSMCV llevó a cabo diversas acciones para que la educación musical estuviera contemplada en la Constitución, como ya sucede en Suiza, probablemente para lograr, entre otras cosas, que los vaivenes políticos no fueran cambiando el criterio sobre esta materia según la ley educativa de turno.

Según informa Doce Notas, Wert ha declarado que “no era necesario convencerle sobre la incidencia formativa de la música”. Catalá y Tomás también lo tienen claro, no en vano la música forma parte importante en sus vidas (la primera fue estudiante de música y el segundo profesor superior de oboe y director de conservatorio hasta hace muy poco). Parece que la propuesta ha sido admitida, aunque no como asignatura troncal sino como carga lectiva igual a las asignaturas mencionadas. Estaremos pendientes de cómo se va desarrollando esta excelente noticia.

¿Y las bibliotecas musicales? Crítica constructiva

Ahora permitidme que haga desde aquí una reflexión en torno a esta estupenda propuesta, y que barra para casa: las bibliotecas, fonotecas, mediatecas… y centros de recursos para el aprendizaje en los centros escolares, ¿no deberían formar parte de los proyectos pedagógicos?. ¿Se pensará en estos servicios a la hora de llevar a cabo algún proyecto?. Desde hace muchos meses estoy siguiendo virtualmente debates en torno a la consideración de los estudios superiores de Conservatorio como carrera universitaria al mismo nivel que cualquier otra, así que esta positiva reunión de la FSMCV se une al propósito de dar a la educación musical la importancia que tiene y -si no la tiene todavía- que se merece.

De todo lo que he estado observando de ambos movimientos, -si no me equivoco- en ninguna planificación, proyecto, situación ideal… se plantea siquiera dotar de recursos bibliotecarios –hablando en genérico- (espacios, materiales, documentos, personal…) o de aprovechar los que ya se tienen (los fondos de los departamentos, los espacios  existentes pero sin utilizar, los lotes que han ido llegando a los centros)… De hecho, sé que existen profesores que no ven ni creen que una biblioteca pueda ser útil para desarrollar su trabajo ni como apoyo al estudiante. Afortunadamente, no son todos. Por contra, también sé que los alumnos sí ven estos servicios como un recurso útil para su formación. Se ha demostrado que “cuando los bibliotecarios y los docentes cooperan, los alumnos logran alcanzar niveles más altos en conocimientos básicos, lectura, aprendizaje, solución de problemas y competencias en materia de tecnologías de la información y la comunicación“. No lo digo yo, lo dice la Unesco. También la Fundación Germán Sánchez Ruipérez analiza los cinco impactos positivos de las bibliotecas escolares en el rendimiento estudiantil, sobre un informe del New York Comprehensive Center (NYCC).

Pero es que seguimos pensando que “toda la música está en Internet”. No, señores, no todo está en Internet. En Internet hay “solo algunos” datos y documentos, y por otro lado las habilidades en materia de información no te las enseña una página web, y esto lo dice una fan de la WWW y las herramientas que nos hacen la vida más fácil, incluso en materia de información. Pongamos un ejemplo: la Berklee College of Music (la escuela más adaptada a los tiempos modernos que yo conozca, con lo último en contenidos y tecnologías) no ha dudado en ofrecer una biblioteca acorde con las necesidades de alumnos y profesores desde el primer momento de su instalación en Valencia.

Estoy segura que muchos profesores/as de música con hijos en edad escolar, les agrada ver que en sus coles de primaria, secundaria o institutos, tienen, junto al gimnasio, a un buen patio de recreo y a un buen comedor escolar, una biblioteca con cuentos, juegos, diccionarios, literatura, ordenadores de consulta, equipos multimedia, acceso a recursos en Internet… pero en cambio -afortunadamente no todos- no se lo plantean para los centros musicales. Y sobre las bibliotecas universitarias: ¿está la Universidad -en general- preparada para ofrecer una Unidad de Información especializada en música, con acceso a bases de datos, bibliografía especializada, servicios diversos, personal con las competencias y habilidades necesarias (que en materia de Música no son pocas, por cierto)? Se habla mucho sobre el tema del posgrado y doctorado para titulados de conservatorio, más contenidos en materia de Metodologías de la Investigación, pero… no se habla de cómo se ha pensado dotar al alumno de herramientas para investigar.

Aunque no conozco el 100% de casos, me consta que hay conservatorios (Medios y Superiores) que poseen bibliotecas excelentes y muy bien gestionadas, pero ojalá no hubiera que justificar que las bibliotecas musicales son necesarias para la formación del alumno, y que en alguno de esos proyectos en favor de dar a la Música el lugar que se merece se incluya también la planificación de una de las herramientas para conseguirlo: las Bibliotecas Musicales.

Vuestro turno.

El CEV Tomás Luis de Victoria y el Festival de Música Abulensis, por Silvia Galán.

Silvia Galán Hernández es violinista y licenciada en Musicología en el Conservatorio Superior de Música de Salamanca. Ahora está finalizando el Máster de Música Española e Hispanoamericana en la UCM con un trabajo sobre la recuperación, estudio e interpretación de la música de Victoria a través de la edición del XIX. Ha escrito notas al programa para los departamentos de Música Contemporánea y Música Antigua del conservatorio y  para el Auditorio Nacional de Música de Madrid, así como artículos para el libro Tomás Luis de Victoria, 1611-2011 y en el Diario de Ávila, todos ellos con motivo del IV centenario de la muerte del compositor. Sus intereses musicológicos son el estudio, transcripción, tratamiento de fuentes originales, catalogación de fondos musicales y la interpretación, sobre todo de repertorio antiguo, aunque también ha tenido la oportunidad de investigar otras épocas.

Jóvenes como ella son quienes vienen empujando desde la base de la Musicología, y en el futuro serán quienes ocupen los programas de Congresos y eventos relacionados con esta disciplina, algunos de los cuales ya ha participado Silvia. En su caso, forma parte de un interesante proyecto relacionado, precisamente, con el compositor abulense mencionado anteriormente:

Silvia Galán HernándezEl Centro de Estudios Virtual “Tomás Luis de Victoria” nació el pasado mes de agosto de 2011 a raíz de una iniciativa propuesta a un grupo de musicólogos, intérpretes y aficionados dispuestos a apostar desinteresadamente por un proyecto que reuniera, para su difusión, la mayor cantidad posible de información gratuita sobre el compositor abulense. Su puesta en marcha comenzó con motivo del IV centenario de la muerte de Victoria y contó desde el principio con el auspicio del Conservatorio Profesional de Música “Tomás Luis de Victoria” como centro académico y del Excmo. Ayuntamiento, ambos de la capital abulense. La plataforma que podéis visitar en la dirección www.tomasluisvictoria.es se ha diseñado con el software de libre distribución “Drupal”, todos los contenidos que en él se encuentran están libres de derechos bajo una licencia “Creative Commons” y el contenido de la web pretende estar al servicio del usuario tanto en español como en inglés.

En las reuniones convocadas y en los debates abiertos a través de un foro creado para este cometido, el equipo se marcó unos objetivos fundamentales: seleccionar todo el material que queríamos ofrecer, estructurarlo en diferentes secciones y a diseñar un plan de trabajo que nos condujera a lo que hoy en día viene siendo el CEV. Aquellos visitantes interesados en consultar cualquier duda relacionada con Victoria, encontrarán su lugar aquí. Hemos intentado flexibles y ofrecer material útil tanto para un público aficionado como para los más expertos. Así, los diferentes apartados que engloban la web son:

  • VIDA: aún en construcción, ofrece información biográfica del compositor de la mano de Ana Sabe Andreu, una de las administradoras del CEV y autora de la biografía del compositor Tomás Luis de Victoria, pasión por la música. http://www.tomasluisvictoria.es/vida
  • OBRA: sin duda el apartado más interesante y completo. Está estructurado en diferentes secciones con el objetivo de ordenar el material y facilitar la búsqueda. Seguimos trabajando, revisando y actualizando aunque ya hemos dado un gran paso: una catalogación de todo el corpus musical, información detallada sobre cada edición y cada pieza, el índice de cada una de las colecciones publicada en vida de Victoria, un listado que recoge los archivos donde están custodiadas cada una de las ediciones originales, enlaces a aquellas fuentes primarias que están actualmente digitalizadas, enlaces a diferentes ediciones de su música desde las publicadas en el XIX hasta las más actuales (Karl Proske, Felipe Pedrell, Nancho Álvarez, entre muchos otros). Para ello hemos realizado una intensa búsqueda y consulta en numerosos archivos, ya fuera físicamente, a través de sus respectivas páginas web o gracias a las digitalizaciones de Nancho Álvarez, Biblioteca Nacional de España, Monasterio de Santa Ana en Ávila, Archivo Diocesano de Valladolid, Biblioteca del Orfeó Catalá de Barcelona, Archivo Capitular de Tudela, la Bayerische Staatbibliothek de Munich y un largo etcétera. http://www.tomasluisvictoria.es/obra
  • ESTUDIOS: esta sección se encarga de reunir artículos remitidos al CEV, por lo que cualquiera que esté interesado en colgar en la red un estudio propio que esté relacionado con Victoria, será bienvenido. Actualmente están recogidos pequeños ensayos divulgativos que se publicaron a lo largo del año pasado en el Diario de Ávila. http://www.tomasluisvictoria.es/estudios
  • BIBLIOGRAFÍA y DISCOGRAFÍA: en ellas pretendemos ofrecer información bibliográfica y discográfica de todos aquellos estudios y grabaciones de Victoria. Sobre la bibliografía, ofrecemos el nombre del autor, año de publicación, editorial, número de páginas y su correspondiente portada -con el tiempo añadiremos pequeñas reseñas que informen brevemente al usuario de su contenido-. En cuanto a la discografía, adjuntamos el año de grabación, intérpretes, discográfica, la formación coral o instrumental, así como un pequeño comentario sobre el disco y el correspondiente enlace a la aplicación “Spotify” para escucharlo. http://www.tomasluisvictoria.es/libros y http://www.tomasluisvictoria.es/discografia
  • PODCASTS: se trata de un tipo de sección muy actual y dinámico que se encarga de reunir íntegramente todos aquellos programas de radio que han dedicado un espacio a tratar cualquier tema en relación a Victoria (EsRadio, Cadena SER Ávila, Radio 2 y Radio 5 de Radio Nacional de España…) http://www.tomasluisvictoria.es/podcasts
  • FORO: la última de las secciones está encargada de desarrollar debates o preguntar cualquier tipo de duda. Para participar es tan simple como registrarse gratuitamente.

Todo este trabajo no pretende finalizarse, ni mucho menos, en un corto plazo de tiempo pues como hemos visto son muchos los aspectos que han de tratarse: vaciado y consulta de fuentes en archivos, catalogación de material, búsqueda en internet, realización de reseñas, análisis y audición de discos…Es decir, un proyecto que necesita de la colaboración y conocimiento de musicólogos, intérpretes y especialistas en documentación y catalogación. Gracias a los objetivos alcanzados y a la positiva acogida del CEV entre el público interesado nos decidimos, con el apoyo de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Ávila, a embarcarnos en un nuevo proyecto que intentara situar en un mejor lugar a Victoria y que demostrara que su ciudad natal lo considera también como uno de los mejores compositores del Renacimiento.

Para ello y con motivo de la celebración por un lado del primer aniversario del CEV y, por otro, de la clausura de este IV centenario de la muerte de Victoria el próximo 27 de agosto, Ávila inaugurará la primera edición del Festival Internacional de Música “Abulensis”. Se desarrollará del 21 al 27 de agosto y contará con la participación de grandes intérpretes como La Colombina, Carlos Mena y Juan Carlos Rivera, el Coro Ars Nova y el Coro gregoriano de La Santa, Sete Lágrimas, Vasco Negreiros y Zenobia Scholars, que nos ofrecerán sus respectivos conciertos en dos lugares emblemáticos de la ciudad como son el Real Monasterio de Santo Tomás y el Monasterio de San Francisco rehabilitado como Auditorio. Una oportunidad para conocer esta ciudad, su gente, su gastronomía, su cultura y disfrutar de este maravilloso festival que se abrirá con “Preambulum. Victoria 401 años después”, convocatoria en la que el equipo del CEV analizará y debatirá públicamente todas aquellas cuestiones de interés que nos hagan disfrutar aún más de la música en esta primera edición.

Tecnologías para Musicología en el 19º Congreso IMS2012, por Miroslava Hristova Markova.

Miroslava Hristova Markova es una estudiante de Musicología en el Conservatorio Superior de Música de Salamanca que recientemente ha finalizado los exámenes del último año de carrera estando de Erasmus en la Universidad de Bolonia, ciudad en la que ha visto tantas posibilidades musicológicas que ha decidido quedarse a vivir. Sus intereses se centran principalmente en la edición crítica de música instrumental del siglo XIX, aunque a esta alma inquieta cualquier cosa despierta su curiosidad.

Esta semana nos cuenta que la pirmera semana de julio asistió al 19º Congreso de la nternational Musicological Society, y comparte con nosotros qué es lo que se trató en él acerca de las tecnologías aplicadas a la Musicología: digitalización, bases de datos, archivos digitales, enciclopedias online, repertorios … Agradezco a Miroslava que nos cuente estas cosas tan interesantes, en las que convergen la Musicología y las Ciencias de la Información-Documentación.

Miroslava Hristova Markova

Miroslava Hristova Markova

Este año la capital italiana se convertía en la sede musicológica por excelencia celebrando el XIX Congreso de la Sociedad Internacional de Musicología: “Música, Cultura, Identidad”. Las instituciones organizativas,  Accademia Nazionale di Santa Cecilia, Fundación  Musica per Roma, junto con las tres universidades: La Sapienza, Tor Vergata y Roma Tre, se encargaron de estructurar un programa de gran contenido y calidad que tuvo su lugar a lo largo de siete días. Una semana repleta de mesas redondas, sesiones de estudio, comunicaciones, proyectos y grupos de estudios que enriquecían el conocimiento de los presentes ofreciendo la oportunidad de contemplar las diversas vías de investigación musicológica. En los momentos del coffee break se establecían variopintas redes de relaciones en las que se resolvían dudas, se intercambiaban ideas, consejos, se creaban nuevos proyectos, etc. La gran importancia de este tipo de congresos permite dar a conocer el trabajo que lleva a cabo cada investigador o grupo de investigadores y por lo consiguiente aportar herramientas de estudio que facilitan y aportan nuevas ideas a la comunidad musicológica.

Entre la variedad temática, cuyos resúmenes se encuentran en el volumen del respectivo congreso, nos encontramos con el Grupo de Estudio de Musicología Digital en el que se presentaron varios proyectos que exhibían las infraestructuras para la preparación electrónica de las ediciones críticas, la vinculación de los registros bibliográficos de material de origen digital, la colaboración editorial de las ediciones en línea, el análisis digital de música codificada, los nuevos trabajos del RISM y varios catálogos y bases de datos on-line.

Desde la década de 1960 las tecnologías relacionadas con la musicología han ido evolucionando y sufriendo cambios a través del desarrollo de Internet y el progreso de las técnicas de recuperación de información musical. Teniendo en cuenta este avance se observa una mayor atención tanto al aspecto productivo, organizativo y analítico como a la búsqueda y entrega de gran cantidad de datos digitales (grabaciones de audio y vídeo, bases de datos, páginas web,…). De esta forma se fomentan numerosos instrumentos de investigación que facilitan la búsqueda y aumentan la accesibilidad del material musical.

De entre los proyectos que se expusieron se habló del MEI (Music Encoding Initiative), del Marenzio Online Digital Edition, del Clori (Catalogo de las cantatas de cámara italianas), del SIMSSA Project (Single Interface for Music Score Searching and Analysis), del Stanford Josquin Project, del Schenker Documents Online, del DIAMM (Digital Archive of Medieval Music), del CESR (Centre d’Études Supérieures de la Renaissance) del mejoramiento del Grove Music Online a través de la opinión de los usuarios (updateGMO@oup.com), de los nuevos proyectos del RISM (Répertoire International des Sources Musicales), RILM (Répertoire International de Littérature Musicale) y RIPM (Répertoire International de la Presse Musicale) de entre otros.

A través de esta muestra de herramientas metodológicas, fuentes documentarias, colecciones, bibliotecas, programas de edición musical, base de datos, etc. y sus consiguientes discusiones se vislumbran nuevas aspectos a indagar con un aumento considerable en cuanto a la accesibilidad del material a estudiar.

Pero no hay que olvidar que detrás de todos estos proyectos nos encontramos con grupos de investigadores cuya labor nos guía hacía le elección del tema en que queremos especializarnos.

La catalogación de obras musicales (I) vista por una estudiante de Musicología.

La semana del 25 al 29 el Col.legi Profesional de Bibliotecaris i Documentalistes de la Comunitat Valenciana (COBDCV) organizó el Curso de Catalogación de Obras Musicales, con Clara Costa y Àlida Reig -del Instituto Valenciano de la Música- como profesoras. Pregunté a dos de las alumnas si les gustaría escribir unas palabras que recojan su opinión sobre el curso, y han accedido encantadas, lo cual les agradezco muchísimo. Aprovecho para comenzar una apartado de Invitad@s, en el que se irán recopilando todas estas participaciones. Desde aquí os animo a que si quereis escribir sobre algún tema relacionado con Bibliotecas, Archivos, Centros de Documentación, Colecciones… musicales, y os gustaría compartirlo, no dudeis en poneros en contacto conmigo: papelesdemusica[arroba]gmail.com.

Así que vamos a conocer dos puntos de vista sobre el aprendizaje de la catalogación de documentos musicales de dos estudiantes de disciplinas diferentes: Marga Jaume, una estupenda estudiante que ha finalizado este año sus estudios de la Licenciatura en Documentación en la Universidad Politécnica de Valencia (la podreis leer el martes que viene) y Oli García, una simpática gaditana que ha finalizado este año el Grado Musicología en el Conservatorio Superior de Música de Sevilla y que ha tenido sus primeros contactos con archivos musicales durante sus estudios. Esta última nos escribe hoy sobre su experiencia con el curso, y la tercera invitada (día 24 de julio) nos hablará de la sesión de bases de datos y digitalización del 19º Congreso de la International Musicological Society, finalizado hace sólo unos días.

Oli García López

Hace dos semanas, aprovechando que acababa de terminar las últimas asignaturas de mis estudios de Musicología en el Conservatorio Superior de Sevilla, y en vísperas de un verano concentrada en finalizar mi trabajo fin de carrera que, entre otras cosas, incluía el catálogo de las obras musicales de un compositor, me fui a Valencia al curso relacionado con el tema que organizaba el COBDCV. Ni que decir tiene que estoy encantada de poder compartirlo con el resto de lectores de Papeles de Música, y así colaborar con este blog, que confieso: ¡Me tiene enganchada!

La catalogación de obras musicales es un tema que interesa mucho a los musicólogos, pues antes de emprender cualquier tipo de estudio sobre un repertorio musical concreto, ya sea de un compositor o de una institución (véase catedrales, conventos), en primer lugar es necesario catalogarlo. El principal problema con el que se suele topar la mayoría de musicólogos es su falta de conocimientos de catalogación, algo que, en mi humilde opinión, habría que intentar subsanar. Por eso me parece genial que estén empezando a surgir iniciativas como ésta o como la creación del Máster Propio “Gestión de la Documentación Musical” en la UAM, que apuestan por este tipo de formación.

Y es que cada vez se hace más evidente la necesidad de especialistas en este tema, pues muchos son los archivos y bibliotecas que disponen de gran cantidad de música notada, por no hablar de los propiamente musicales como el Archivo Vasco de la Música Eresbil (Rentería) o el Archivo Manuel de Falla (Granada), entre otros, sin olvidar, por supuesto, las propias bibliotecas de los Conservatorios de Música. Para todos ellos se precisa personal que aúne conocimientos musicales y de documentación, por lo que cada vez se hace más urgente el desarrollo de la disciplina Documentación Musical en nuestro país.

Dejando de lado la importancia del tema, que no creo que ninguno de los lectores de PdM ponga en duda, pasamos a hablar propiamente del Curso de Catalogación de Obras Musicales impartido en Valencia del 25 al 29 de junio.

Sinceramente, todo son palabras de elogio para las profesoras Clara Costa y Àlida Reig, ambas del Instituto Valenciano de la Música, quienes en apenas 20 horas de clase fueron capaces de exponer con claridad y eficacia las pautas a seguir en la catalogación de música notada. Sin embargo, lejos de haber sido una exposición teórica sin más, cada explicación venía acompañada de casos prácticos, e inevitablemente interrumpida, para fortuna de todos, con cientos de preguntas que destapaban las múltiples posibilidades de casuística existentes. Y digo para fortuna de todos, porque todos hemos aprendido enormemente con cada pregunta que se salía del guión, a la que las profesoras respondían amable e incansablemente, llegando incluso a dar lugar a interesantes debates.

Las prácticas con partituras impresas y manuscritas, que realizábamos en pequeños grupos previo a la puesta en común con el resto, nos han mostrado las dificultades que se plantean a la hora de catalogar este material tan especial. Y después de este breve pero intenso curso, creo que todos estamos en condiciones de afrontar esta tarea.

Como colofón, el último día del curso tuvimos el placer de visitar el archivo musical de la Catedral de Valencia guiados por el padre José Climent i Barber, y también el del Real Colegio Seminario del Corpus Christi o del Patriarca. Ambos centros, además de custodiar manuscritos y cantorales de gran valor -que tuvieron la amabilidad de dejarnos ver-, nos permitieron hacernos una idea de la realidad del trabajo como documentalista musical y su importante labor dentro de la conservación y difusión de nuestro patrimonio musical tan desconocido.

Muchas gracias a Oli, esperando que continúes con ese entusiasmo y sin perder de vista la importancia que las técnicas documentales tienen para los que estudian las fuentes musicales.

Esther Burgos: “hay una demanda de profesionales en documentación musical”

El pasado mes de mayo, Esther Burgos Bordonau, profesora de Documentación Musical de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, fue invitada por la facultad homónima de la Universidad de Brasilia (Brasil) para impartir un curso sobre documentación musical. Según la profesora, hay una creciente demanda de especialistas en documentación musical, existiendo pocas personas con unperfil bibliotecario/documental tan específico. Es por esto que se ve necesario formar a profesionales que sean capaces de trabajar con este tipo de documentación y asimismo de gestionar los centros de información que lo contienen, y es lo que con este curso pretende lograr la Universidad de Brasilia.

Pinchando en el vídeo puedes escuchar las palabras de Elmira Simeão, directora de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad de Brasilia, y de la profesora Esther Burgos Bordonau a propósito de este curso y de la enseñanza en documentación musical en las Unversidades tanto brasileñas como españolas.

“El copyright en cuestión”

"El copyright en cuestión"La Biblioteca Nacional de España acoge, el martes 4 de octubre a las 13 horas- el acto de presentación del libro El copyright en cuestión, coeditado por Publicaciones de la Universidad de Deusto y Unión de Editoriales Universitarias y Científicas Españolas. Esta obra analiza el impacto y las nuevas oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías en todas las cuestiones relacionadas con la propiedad intelectual desde una óptica jurídica y con una orientación universitaria. Asimismo recoge las distintas perspectivas sobre el debate digital que afectan a profesores, estudiantes, editores, divulgadores, bibliotecarios y autores, al tiempo ofrece propuestas y directrices para el futuro. El libro, coordinado por Javier Torres Ripa y José Antonio Gómez Hernández, recoge la mayor parte de las ponencias presentadas en un congreso celebrado en la Biblioteca CRAI de la Universidad de Deusto, convocado bajo el título Diálogos de Propiedad Intelectual en el año 2010 y dirigido a profesionales de la edición universitaria y bibliotecarios. Actualizadas para la presente esta edición, se han añadido, además, dos nuevos capítulos sobre los libros electrónicos, revistas digitales y documentos en acceso abierto en relación con los servicios y repositorios digitales de las bibliotecas. En este acto participan: Glòria Pérez-Salmerón, Directora de la BNE; Francisco Fernández Beltrán, Presidente de la Unión de Editoriales Universitarias Españolas; Javier Torres Ripa, Director de Publicaciones de la Universidad de Deusto y José Antonio Gómez Hernández, Profesor de Biblioteconomía y Documentación de la Universidad de Murcia.

Fuente: Biblioteca Nacional de España

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