Disponibles a texto completo dos mil libros sobre música de la LOC anteriores a 1800

Bermudo, Juan [1555]. Comiença el libro llamado declaraciõ de instrumenẽtos musicales. (Imagen: LOC)

A principios de la década de 1970, la International Musicological Society (IMS) y la International Association of Music Libraries (IAML) compilaron un inventario exhaustivo de todos los escritos existentes conocidos sobre música que se habían publicado entre 1474 y 1800. Su catálogo resultante de dos volúmenes, Écrits Imprimés Concernant la Musique, es parte del Répertoire International des Sources Musicales Series B (RISM B VI) y comprende más de 3800 entradas de literatura relacionadas con aspectos de la música a nivel teórico, histórico, estético y técnico.

Este recurso en línea consiste en la digitalización de más de 2000 publicaciones anteriores a 1801 sobre música (aunque también hay items de 1801 a 1999) de las que se informa en la serie RISM B VI de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos (siglas US-Wc). su División de Música se estableció hace 120 años y desde el principio hubo gran consicencia de la importancia de estas fuentes, por lo que se trabajó para su adquisición. A principios de la década de 1980 el personal de la División de Música, entendiendo la importancia de esta interesante colección, tomó la decisión de crear microfilmes de preservación para la colección utilizando RISM B VI como una lista de verificación, y los escaneos digitales que ahora ofrecen on-line de forma gratuita -y a los que puedes acceder clicando en la imagen- fueron, a su vez, generados a partir de esos microfilms de preservación.

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La biblioteca del congreso de los EE.UU recibe la mayor donación individual de archivos sonoros

el saxofonista de Jazz Dexter Gordon

En enero de 2010 la biblioteca del Congreso de los Estados Unidos adquirió el archivo de sonido del saxofonista de jazz Dexter Gordon.

Fuente:Fac-mac.com

La Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos anunció el pasado 10 de Enero de 2011 que había recibido la mayor donación de archivos de audio de su historia. La donación la ha efectuado Universal Music Group y está compuesta por archivos “master” (los discos finales de metal usados para imprimir lanzamientos comerciales, discos lacados que se grabaron en los estudios para capturar tomas completas de canciones y cintas de finales de los años 1940. El material abarca desde alrededor de 1930 a alrededor de 1950 y marca la primera vez que la Biblioteca ha recibido másters comerciales de una discográfica importante.

Se guardarán en una cueva situada en una colina cubierta de hierba en Culpepper, Virginia, que antaño perteneció a la Reserva Federal de Virginia y que se construyó para albergar suficiente monedas y billetes como para recuperar la economía al este del Mississippi en caso de ataque nuclear. Hoy es el Packard Campus (por su donante) del National Audio-Visual Conservation Center. Las montaña Blue Ridge quedan al oeste y un halcón de cola roja describe círculos en el cielo mientras Gene DeAnna, director de la Sección de Sonido grabado de la Biblioteca del Congreso, nos conduce al interior.

En una habitación repleta de estanterías, donde aterrizan las donaciones para ser inventariadas antes de dirigirse a los baúles, una hoja marcada sencillamente con “Universal Collection” cuelga de algunas estanterías. DeAnna saca un máster metálico con la grabación que hizo Louis Armstrong de la canción de Fats Waller “Ain’t Misbehavin’.” Las luces fluorescentes brillan sobre la superficie.

“La mayoría de la colección de Universa son másters metálicos — unos 200.000. Posteriormente habrá entre 8 y 10.000 cintas y probablemente el doble (puede que 15.000) discos lacados,” says DeAnna.

Los discos lacados se usaban para grabar en los estudios antes de la adopción de las cintas. Los másters de metal se creaban a partir de esos discos lacados.

La Biblioteca ha realizado un estudio que revela que sólo el 14% de la música grabada entre la aparación del sonido grabado (en los 1890) y 1960 está disponible comercialmente para el público en general.

La Biblioteca ha obtenido el máster de la grabación que Bing Crosby hizo en 1947 para Decca (un sello que ahora es parte de Universal) de “White Christmas.” Era la segunda vez que Crosby grababa la canción, dice Robert Bamberger, un analista retirado de la Biblioteca del Congreso y el coautor de un estudio el año pasado sobre el estado de la preservación del audio en los Estados Unidos.

“La razón por la que Bing tuvo que regrabarla en 1947 es que la canción se vendió tan bien que Decca ya no podía seguir sacando copias del máster de 1942 (por su desgaste).”

Universal mantiene el copyright de las grabaciones, y como suele suceder en la mayoría de la donaciones de este tipo, obtendrá copias digitales del trabajo de preservación de la Biblioteca. El acuerdo del sello con la Biblioteca del Congreso permite la emisión no comercial desde la página web de la Biblioteca -una página que la Biblioteca espera lanzar esta próxima primavera. Se trata de una colaboración con otro gran sello — Sony-BMG — que se llamará National Jukebox.

Historia completa (en inglés) en NPR

La película sonora más antigua la protagonizó Concha Piquer

Alexander Lee De Forest (1873-1961) fué un inventor nacido en Iowa que, entre otras muchas cosas como un micrófono, altavoces, aparatos de televisión… patentó un sistema para grabar películas sonoras llamado Phonofilm, el cual presentó en 1923 en el Teatro Rivoli, de Nueva York. Y… ¿qué eligió este americano para mostrar su proceso de captar imagen y sonido a la vez? A una joven Concha Piquer.

Concha Piquer

Doña Concha Piquer

La película dura sólo 11 minutos. En ella, la artista valenciana canta un cuplé, una jota aragonesa y un fado luso (Ainda mais), por lo que además de ser la primera película sonora en español también lo es en portugués, y ha arrebatado el primer puesto a la que hasta ahora se creía la primera película sonora, “The jazz Singer” (Alan Crosland, 1927).

Televisión Española emitió hace dos días -el 4 de noviembre- un documental cuyo guionista es la persona que ha logrado traer este documento audiovisual a España: Agustín Tena. A partir de un dato en la biografía de la cantante, siguió la pista hasta ir a parar a  la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, Tena buscó en IMDb (The Internet Movie Database) -la mayor y más conocida base de datos de películas- y viajó hasta los Estados Unidos para localizar al que se pensaba era su poseedor, quien le informó que la había donado a la Library of Congress. La biblioteca cedió los derechos -según Tena, por una razonable cantidad de menos de 6.000 euros- para crear este documental, una copia del cual será entregado a  la Filmoteca Española.

Las bibliotecas siempre están ahí… para grandes o pequeños descubrimientos. Aunque este hallazgo no ha sido un descubrimiento insólito, ya que se conocía la existencia de esta película, hechos como este hacen ver que por mucho que avancen las tecnologías -cosa que me parece necesario- las bibliotecas y los fondos más o menos antiguos que albergan seguirán siendo imprescindibles para hacer nuestra historia.

Clicando en este enlace a Rtve podeis ver el documental -de una hora de duración- que se emitió el día 4. Y para saber más, he seleccionado algunos artículos en periódicos digitales: Las Provincias, Diario de Córdoba y ABC.

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