La BNE sube a la web sus rollos de pianola

pianolasLos rollos de pianola de la Biblioteca Nacional de España han han sido subidos a la web de la BNE a través de la Biblioteca Digital Hispánica (BDH). Desde cada uno de los registros (más de 1.600) no sólo pueden escucharse las piezas sino que también puede verse la imagen del rollo físico y sus “portadas”.

Un rollo de pianola es un soporte a medio camino entre la grabación y la partitura, condición que lo convierte en una auténtica rara avis entre los archivos sonoros. La pianola no fue un simple instrumento de reproducción automática, sino que permitía y precisaba una potente interacción musical con el usuario. En España fue un producto comercial de gran éxito, especialmente entre 1910 y 1930.

El proyecto de digitalización de los rollos de la BNE se ha llevado a cabo con la colaboración del Departamento de Arte y Musicología de la Universidad Autónoma de Barcelona, pioneros de un proyecto similar del que ya hablamos en Papeles de Música. En este proyecto de la BNE se han tenido en cuenta diversos aspectos de estos tipos de materiales: digitalización, ingeniería de software, restauración de los soportes originales, preservación digital y musicología.

Los rollos de pianola presentan una peculiaridades que hacen necesitar el trabajo colaborativo de  ingenieros, musicólogos, bibliotecarios y restauradores. Para digitalizar su colección, la BNE ha apostado por un novedoso sistema de visión por computador diseñado conjuntamente por el Departamento de Arte y Musicología de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y el Centro de Visión por Computador (CVC), instituciones pioneras en la investigación sobre preservación de rollos de pianola.

Por otro lado, en el proceso de restauración se han empleado técnicas japonesas para la reparación del papel de los rollos y se han hallado soluciones innovadoras para recuperar el resto de materiales que componen estos registros sonoros del pasado.

Ver noticia completa en Biblioteca Nacional de España.

Rolo pianola

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Éxito del Seminario “El Libro Musical y su Edición”, de la FADOC

Público asistente al Seminario Bibliopegia "El libro musical y su edición"

Público asistente. Foto: María Olivera

El viernes pasado día 13 tuvo lugar una jornada que ojalá se repita en el futuro o se tome como ejemplo para organizar alguna similar. Y es que en la Facultad de Ciencias de la Documentación de la Universidad Complutense de Madrid se celebró un interesante seminario de trabajo del Grupo Bibliopegia dedicado a “El Libro Musical y su Edición”. Durante todo el día se habló de la edición no solo con la idea de “publicación por medio de la imprenta” (RAE) sino también a aquella producción de libros y documentos con técnicas manuales y artesanas, como la de los códices y manuscritos musicales, o informáticas.

La sala estaba llena hasta la bandera. Y es que, para los que nos interesa este mundillo, el cartel de especialistas que acudieron desinteresadamente a la llamada de la profesora Esther Burgos era muy atractivo. Pudimos escuchar a especialistas que abarcaron desde la producción de libros litúrgicos en canto llano y polifonía medieval, la imprenta musical en España durante los siglos XVII- XIX, la música en la Corte, la grabación sonora vista como la edición más importante de la música, o el panorama actual de la edición musical.

En un discurso organizado cronológicamente, que considero que ayudó a comprender a la perfección la evolución de la edición musical a los allí presentes, comenzó la jornada con las intervenciones de Juan Carlos Asensio (ESMUC), y Raúl Luís García (BNE). El primero, de forma muy pedagógica, explicó y enseñó a distinguir tres tipos de libros relacionados con la música y poniendo bellos ejemplos de cada uno de ellos: los libros notados pero no destinados al canto sino al aprendizaje (tratados, manuales…), libros de canto -que pueden contener o no notación musical (tonarios, salterios, ordines) y libros que contienen notación musical, pero que no necesariamente todos estaban pensados para recibirla en el momento de su elaboración.

Siguiendo con este tema, Raul Luís Gracía se centró en los cantorales o libros de facistol, sus usos, elaboración, características y peculiaridades, centrándose después en los que posee la BNE y en la aplicación que ha desarrollado esta institución para su descripción catalográfica. Por cierto, que casi todos los participantes alabaron y agradecieron la posibilidad que ofrece la Biblioteca Digital Hispánica para estudiar los manuscritos e impresos musicales de la BNE, fuente única y excelente para estudiar la edición y muchos otros aspectos de la música en España.

También de cantorales, aunque más tardíos, (ss. XVII-XVIII) nos habló la profesora Silvia Salgado, analizando diversos aspectos codicológico y conclusiones acerca de la factura que tienen algunos de los libros de coro de la de la época virreinal novohispana que posee la Biblioteca Nacional de México. estos libros, muchos de procedencia española como los realizados por Juan de la Mota entre 1602-1620, los está describiendo la Universidad Nacional Autónoma de este país, y están digitalizados y analizados en la web http://cantorales.iib.unam.mx/.

Menos codicológicas y más musicológicas fueron las intervenciones de José Luís Gonzalo (UCM), Adela Presas (UAM) y Víctor Sánchez (UCM). Respectivamente hablaron de la producción de libros de música y partituras según los usos y necesidades que tenía la corte española durante los siglos XV y XVI (ocio, propaganda real…) y cómo las imprentas se adaptaron a esta demanda incluyendo la música entre sus productos; la edición musical en España durante el siglo XVIII -la importancia de la Imprenta Real para la música, su producción no demasiado prolífica por su coste y por la existencia de importantes impresores que importaron sus ediciones a nuestro país- y de cómo la Zarzuela era editada durante el XIX y principios del XX.

Muy interesante es la investigación en la que últimamente anda inmerso José Carlos Gosálvez (BNE), acerca de la edición manuscrita de música. Como él mismo explicó, para algunos los términos “edición” y “manuscrita” son contradictorios entre sí, por lo que decíamos antes de que pensamos en edición como algo producido por medios mecánicos, masivamente y con copias idénticas, y que lo manuscrito es único e irrepetible. Pues bien, según Gosálvez la edición manuscrita, que convivió con la impresa,  consistía en una serie de partituras y obras musicales que almacenistas y editores copiaban bajo demanda, ya que el coste de imprimirlas iba a ser muy superior al de los beneficios de su venta. Gosálvez asegura incluso que estuvo más presente que la impresa porque era fácil de copiar, se hacía bajo demanda, no entraba en competencia con las editoriales extranjeras y era muy consumida por los aficionados, público más interesante para los comerciantes. Ofrecidas a partir de pequeños catálogos, una de las hipótesis de Gosálvez es que las Bibliotecas abastecían a estos almacenistas: el cliente encargaba las obras del repertorio que ofrecía la tienda, el copista se dirigía a la biblioteca con ese pedido y las copiaba allí mismo para entregárselas al cliente.

En la tercera sesión se pasó de la más cruda realidad  del comercio de la edición musical con Fernando Sanz (Ideamúsica ed.) a comentarios más filosóficos de por qué y cómo es este trabajo en nuestro siglo para Miguel Sánchez (Dairea ed.). Muy amena y casi acaparando el debate final fue la participación del director de orquesta José Luis Temes, que con el tema “La grabación sonora, soporte último del pensamiento musical” aboga porque sí, la partitura parece el documento musical por excelencia, pero que esta no es nada sin la grabación sonora, ya que un “papel” en si mismo no dice todo lo necesario ya que el fin último de la música es que suene.

Lo dicho: ojalá se repitan más seminarios como este, ya que dada la gran aceptación del público y los muchísimos temas que se podrían tratar, tendríamos contenido para mucho, mucho tiempo.

La Bibilioteca Digital Hispánica se reproduce en tu ordenador

playlist BDHLa Biblioteca Digital Hispánica lanzó ayer una nueva utilidad a su catálogo permitiendo crear listas de reproducción de los registros sonoros -musicales y no musicales- que tiene digitalizados. Al estilo de plataformas en streaming como Spotify o Grooveshark, pero sin ser una red social, y con una descripción física y de contenido perfectas de cada disco o cilindro. Ah, y sin publicidad (importante). Con esta posibilidad, la Biblioteca Nacional de España se moderniza aún más ofreciendo posibilidades que no se esperan de un catálogo bibliográfico pero que le aportan valor añadido.

Los registros sonoros de la BDH están disponibles desde 2011, y desde entonces siguen creciendo, superando hoy en día  las 9.000 grabaciones. Este año se están digitalizando 10.000 discos de pizarra más que “enriquecerán aún más la “banda sonora” a disposición de los usuarios”. La fechas de estos discos se encuentran entre 1894-1905 y 1978. Algunos de los músicos más pinchados en otras plataformas de streaming no habían nacido todavía…

Estas playlist retro permiten escuchar una selección de registros sonoros sin tener que accionar el reproductor cuando acaba una pieza para escuchar la siguiente. El Departamento de Música y Audiovisuales, que conserva y mantiene esta colección, ha colaborado con la BDH creando listas de reproducción de diferentes géneros y artistas, pero crear una personalizada es muy sencillo. Pongamos un ejemplo:

  • Abrimos el catálogo de la BDH y seleccionamos “búsqueda avanzada”
  • Introducimos en los campos los términos deseados: por ejemplo, en autor “Bach” y “Menuhin”. Podemos añadir  más campos, como el año, la materia…
  • Podemos ordenar los resultados por diferentes parámetros, como la fecha, para escuchar las grabaciones antiguas a las más recientes.
  • Clicamos en “reproducir los registros sonoros de la búsqueda”, a la izquierda de la lista de resultados
  • Disfrutar.

Para este post he buscado algo clásico, pero puedes disfrutar del Blues,  Jazz, Música para cine… y muchas más,  en unas grabaciones de finales del XIX y hasta los 70′ del XX con un sonido a fritura de fondo que a mi me resulta tan agradable.

La BNE descubre dos valiosos cantorales

Detalle cantoral BNELa Biblioteca Nacional de España acaba de dar a conocer dos valiosísimos cantorales del siglo XV (signaturas MPCANT/23 y MPCANT/35), de la época de los Reyes Católicos y de fecha anterior a la conquista de Granada. Los manuscritos se encontraban en un fondo inventariado a la espera de su catalogación completa, y pueden contemplarse, digitalizados, en la Biblioteca Digital Hispánica de la BNE.

José Carlos Gosálvez, Director del Departamento de Música y Audiovisuales de la BNE, explica que “se trata de dos cantorales, a los que hemos puesto como títulos uniformes Misas para el propio del tiempo Antiphonale, que contienen melodías gregorianas, y hasta ahora se encontraban inventariados en un fondo de libros corales a la espera de su completa catalogación. Desconocemos su procedencia, aunque creemos que podrían haber llegado a la BNE dentro de las colecciones de fondos desamortizados del siglo XIX”.

Los dos son de gran formato con dimensiones parecidas (92 x 65 cm y 88 x 64 cm), y constituyen un enigma, porque carecen de cualquier información que no sea la propia música. Los dos libros, según indica Gosálvez, “se van a restaurar en los próximos meses, porque hemos comprobado que están en una situación de bastante fragilidad”.

Fuente: Biblioteca Nacional de España

Los registros sonoros en la Biblioteca Digital Hispánica

En 2011 se han incorporado a la Biblioteca Digital Hispánica (BDH) más de 6500 grabaciones sonoras correspondientes a los documentos fonográficos más antiguos de la Biblioteca Nacional de España: discos de pizarra y cilindros de cera. El trabajo fue realizado por el Departamento de Música y Audiovisuales y el Área de Biblioteca Digital.

El Departamento de Música ha elaborado un proyecto de continuación de dicha digitalización, que abarcaría el fondo más antiguo de los registros sonoros de la BNE, los discos de pizarra (unos 21000 en total), los discos de vinilo de los primeros años de existencia de este soporte (unos 5000), una selección de rollos de pianola y discos perforados, así como las grabaciones contenidas en archivos personales de compositores o musicólogos.

La Biblioteca Digital Hispánica (BDH) permite la consulta gratuita de miles de documentos digitalizados, cuyos originales en todos los soportes (libro, publicaciones periódicas, partituras, mapas, dibujos, grabados, fotografías, manuscritos) forman parte de los fondos de la Biblioteca Nacional de España (BNE). Este portal se creó en 2008 con el apoyo de la empresa Telefónica, para contribuir a cumplir la misión recomendada a la BNE de reunir, conservar, catalogar, gestionar y difundir el patrimonio bibliográfico, sonoro, audiovisual y digital español. Cumple con normas y protocolos internacionales que facilitan su participación en proyectos digitales de la Unión Europea como Europeana.

Primera fase

En junio de 2011 comenzó la incorporación a la BDH de los registros sonoros más antiguos conservados en la BNE: discos de pizarra y cilindros de cera. Se están incorporando sólo aquellos que fueron digitalizados hace años.

Los discos de pizarra: 6507 discos descritos en el Catálogo de discos de 78 rpm en la Biblioteca Nacional (Madrid, 1988) fueron digitalizados en soporte CD-DA y cinta DAT entre 1995 y 2000. Hasta ahora sólo podían escucharse en las instalaciones de la BNE (Sala Barbieri). Estas reproducciones digitales hechas en .wav son las que se están volcando a la BDH convertidas a formato .mp3, que permite una transferencia más rápida en Internet. […]

Leer el texto completo en el Blog de la BNE

2586 sonoros de la BNE en streaming

logo sonoros BNEMedio millón de documentos componen la colección de registros sonoros de la Biblioteca Nacional. Miles de esos fondos pueden ser consultados ya desde casa por ordenador en la Biblioteca Digital Hispánica. El jefe de área de la Biblioteca Digital Hispánica, José Luis Bueren, ha contado a La Linterna cómo va el proceso de digitalización de estos archivos, que son antiguos a la par que sensibles. En sus palabras, ya hace tiempo que se llevó a cabo la digitalización de discos de pizarra, “unos 10.000 discos de pizarra y tenemos la intención de continuar la digitalización de toda la colección durante el año que viene“. “Lo que estamos haciendo ahora es añadir los registros que se digitalizaron en su día a la Biblioteca Digital Hispánica“, ha agregado. Según nos ha contado Bueren, los archivos son de acceso por vía streaming, es decir, sin posibilidad de descarga, ya que, “aunque la música que tenemos ahora mismo es música sin derechos de autor, hay un acuerdo con la SGAE y la Asociación de Intérpretes Españoles para limitar la difusión simplemente a la reproducción” de estas obras y no se permite por lo tanto la descarga de dichos archivos a un MP3 u otros medios de reproducción.

Fuente: Cope.es

La historia sonora de España en formato Mp3

Nos hemos acercado a la Biblioteca Nacional para ver de cerca cómo se están digitalizando todos los fondos sonoros -más de 600.000- de la Biblioteca. En las próximas semanas estará disponible para todos los internautas el Archivo de la Palabra donde se recogerán las voces más importante de nuestra historia.

Se trata de un pequeño reportaje que realiza un breve recorrido por la Biblioteca Nacional de España realizado por el periodista Carlos Meneses para la Cadena ser, en el que habla acerca de los fondos sonoros – de la palabra y musicales- que se están digitalizando actualmente y que en breve serán accesibles desde la Biblioteca Digital Hispánica. Se puede escuchar la voz de Alfonso XIII, Azorín,… el Himno dels Segadors en una grabación de los años 30, operetas, zarzuelas, grabaciones familiares… se habla sobre los cilindros de cera, discos de pizarra, rollos de pianola…  Una digitalización que se realiza con fines de preservación, conservación y difusión.

WordPress requiere pagar una cuota anual para poder subir vídeos archivos de audio  y que queden bonitos,  y como sabeis que este blog se realiza de forma totalmente altruista y por amor al arte, aqui os dejo un” feucho” pero suficiente enlace al podcast para que podais escucharlo.

Podcast: El fondo sonoro de la BNE

¡A disfrutar!

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