Encuentro sobre música electroacústica, bibliotecas y archivos en la Juan March

Música electroacústica Juan MarchTradicionalmente se ha pensado la música electroacústica como una suerte de sonido fijado en un soporte de audio, alejada, por tanto, de toda representación notada. Las partituras, textos o guiones que acompañan la elaboración de un trabajo en un laboratorio institucional o en un estudio particular determinado se han valorado, según esta perspectiva, como una mera preparación del trabajo final grabado. Por otra parte, la dificultad que ello supone para el análisis tradicional y el hecho de que estemos hablando de músicas que no dejan de experimentarse con el espacio sonoro, las texturas y el timbre han contribuido a que la musicología las haya condenado a una cierta marginalidad. Sin embargo, en las últimas décadas, la publicación de varios trabajos académicos sugieren estrategias de investigación que tienden a su mejor comprensión, y cada vez es más común la presencia de materiales relacionados con la música electroacústica en el contexto de legados de compositores o en centros de documentación de música contemporánea.

Por todo ello, la Fundación Juan March se ha propuesto celebrar un encuentro que dé cuenta de diversos proyectos, colecciones y formas de representación de la música electroacústica que se encaminan en esta dirección y a los que hasta la fecha, por las razones anteriores, la documentación musical apenas ha atendido. Las bibliotecas y archivos sonoros cumplen una función de preservación de soportes de audio, partituras o documentos técnicos de carácter descriptivo, desde los que es posible plantear nuevos trabajos de investigación, así como la recuperación de un apartado de la música contemporánea que resulta central desde la segunda mitad del siglo XX hasta la actualidad.

El encuentro se compondrá de tres ponencias, de media hora cada una, que abarcarán diversas formas de aproximarse a la historia de la música electroacústica en España a partir de la documentación, la difusión radiofónica, los archivos y las bibliotecas.

Durante el encuentro se mostrará una selección de documentos relacionados con la música electroacústica conservados en la Biblioteca de la Fundación Juan March.

Fecha y hora: 15 de abril de 2016, de 9.30-14.00 h.
Lugar: Biblioteca de la Fundación Juan March (Calle Castelló, 77. Madrid) Cómo llegar
Inscripción: libre y gratuita, siendo necesario confirmar asistencia en el teléfono 91 435 42 40 ext. 267 o e-mail gemasd@march.es. Inscripción abierta hasta el 13 de abril de 2016

Programa

9:30 h –– Presentación del encuentro. Paz Fernández (Directora de la Biblioteca de la Fundación Juan March)
10:00 hLa recuperación de la música electroacústica de Roberto Gerhard: trabajo del grupo de la Universidad de Huddersfield en la University Library de Cambridge. Carlos Duque
11:00 h — Pausa
11:30 h – La difusión de la música electroacústica en la radio: el programa Ars sonora. Miguel Álvarez-Fernández
12:30 hSintetizadores, patchs y laboratorios: los inicios de la música electroacústica a partir de los documentos de la Biblioteca de la Fundación Juan March. José Luis Maire
13:30 h – Clausura del Encuentro

“El jazz de Julio Cortázar” en la Fundación Juan March

Cartel del ciclo "El jazz en la obra de Cortázar"La Fundación Juan March de Madrid ha organizado un ciclo en torno a la relación que el escritor argentino Julio Cortázar tenía con la música de jazz. Según nos cuenta la March, no solo fue un gran aficionado sino que esta música influyó considerablemente en su creación literaria, de la que se dice que contiene una libertad e improvisación textual es similar a la que caracteriza a esta música. Su gran interés por este género musical queda reflejado en la colección bibliográfica del escritor, que a fue donada hace veinte años por su viuda a la Biblioteca Juan March, con  3786 títulos, de los que 855 libros tienen la firma de Cortázar y 515 están dedicados por sus correspondientes autores y amigos, y que se puede visitar virtualmente en la Biblioteca digital Julio Cortázar.

Este ciclo reúne a los compositores y obras evocados en tres de sus textos más musicales en una serie de conciertos titulados “El jazz de Julio Cortázar en los 50 años de “Rayuela”, basados en la crónica que escribió tras el concierto de Thelonious Monk en Ginebra (celebrado el 16 Noviembre, con Moisés P. Sánchez Trío), los capítulos de ambiente jazzístico de Rayuela (23 Noviembre, con Federico Lechner Quinteto) y El perseguidor, cuyo personaje se inspira en Charlie Parker. 12 y 19 h. La vuelta al piano de Thelonious Monk (30 Noviembre, con Perico Sambeat Quartet). Puedes consultar aquí las notas al programa de estos conciertos de jazz.

Los días de concierto puede verse la muestra “El jazz en la biblioteca de Cortázar”, a partir del legado del escritor depositado en la biblioteca de la Fundación. Esta muestra se expondrá en el vestíbulo del salón de actos los días de los conciertos.

Publicación digital “El jazz de Cortázar: citas, discografías, ideas y notas”

Además, la Biblioteca Española de Música y Teatro Contemporáneos de la Fundación ha elaborado una guía recopilatoria sobre el jazz en la obra de Julio Cortázar, seleccionado y editado por José Luis Maire. A partir de las obras del escritor, de sus entrevistas, de sus artículos o de su correspondencia, se han seleccionado múltiples fragmentos en los que el jazz, ya sea mediante la mención directa de su terminología, la relación o cita discográfica o la mención de músicos de jazz, aparece como el motivo principal, completado con archivos de audio e imágenes de los que que el escritor habla o evoca en su obra.

Enlace al audiovisual de la presentación del ciclo

Mesa redonda sobre Arte sonoro y documentación musical

Logo ensemsLa multiplicidad de propuestas musicales surgidas desde la época de las vanguardias históricas hasta nuestro tiempo ha puesto de manifiesto la necesidad de un nuevo marco de discusión en la documentación musical y, por otra parte, la apertura de nuevas aproximaciones al estudio del sonido desde posiciones museológicas.

Bajo esta premisa, el Festival Internacional de Música Contemporánea de Valencia Ensems, en colaboración con AEDOM, organiza una mesa redonda con la que se pretende crear un espacio de discusión para documentalistas musicales, musicólogos, artistas sonoros, conservadores o investigadores interesados en la relación y en la confrontación de dos ámbitos vinculados con el proceso musical: el arte sonoro y su documentación. Esta actividad forma parte de la celebración de los 20 años de existencia de la Asociación Española de Documentación Musical.

 Participantes:

  • Xabier Erkizia: Artista sonoro, coordinador en el departamento de sonido del centro de arte contemporáneo Arteleku de Donostia-San Sebastián.
  • José Luis Maire: Bibliotecario musical de la Fundación Juan March, musicólogo y profesor del Master en Gestión de la Documentación Musical (Universidad Autónoma de Madrid).
  • Miguel Molina Alarcón: Artista sonoro, profesor de Arte Sonoro en el Departamento de Escultura de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia.
  • Stefano Scarani: Compositor especializado en música electroacústica e instalaciones audiovisuales. Profesor en Musikene, la Universidad Politécnica de Milán y el Conservatorio Superior de Como.

Será el día 31 de mayo,  a las 18.00 horas, en el Aula Capitular del Centre del Carme. La entrada es libre. Más información en ivm@ivm.gva.es

Fuente: AEDOM

Jornada AEDOM sobre documentación musical y nuevas disciplinas musicales

AEDOM-ARTELEKU(Fuente: AEDOM)

La jornada Documentación musical y nuevas disciplinas musicales (arte sonoro y música experimental), es un encuentro organizado por AEDOM (Asociación Española de Documentación Musical) con la colaboración de Arteleku, el 14 de diciembre de 2012, de 10:00 h. a 14:30 h. en Arteleku (Kristobaldegi 14, Loiola Auzoa). 20014 Donostia – San Sebastián

Si el ámbito de interés de la documentación musical tradicional ha pretendido acercarse al fenómeno musical desde el estudio y la clasificación de los soportes documentales (las partituras, las grabaciones sonoras, etc.), la difusión, en las últimas décadas, de nuevas (y no tan nuevas) disciplinas musicales ha provocado que este ámbito se haya ampliado irremediablemente. Las causas de esta apertura pueden reconocerse a partir de varias constataciones: la consolidación del arte sonoro en los espacios artísticos y centros de arte contemporáneo, la programación, en espacios alternativos y auditorios de repertorio «clásico», de conciertos relacionados con la llamada «música experimental» o la divulgación de la improvisación y la música electrónica en centros de enseñanza y formación musical, por citar tan solo unos pocos ejemplos.

La multiplicidad de propuestas musicales (propuestas de escucha, en definitiva) surgidas durante el pasado siglo, así como en la primera década del siglo XXI, ha puesto de manifiesto la necesidad de un nuevo marco de discusión en la documentación musical y, por otra parte, la apertura, en el espacio expositivo, de nuevas aproximaciones al estudio del sonido desde posiciones museológicas. Con este encuentro se pretende crear un espacio de discusión para documentalistas musicales, musicólogos, artistas sonoros, conservadores o investigadores interesados en la relación y en la confrontación de dos ámbitos vinculados con el proceso musical: el arte sonoro y su documentación. La presencia singular en la que el sonido se da, sin cara oculta alguna, genera varios «problemas», en ocasiones graves molestias, en el espacio expositivo. Este «extraño», en forma de espacialidad sonora, suscita varias preguntas: ¿cómo debería exponerse una obra sonora?, ¿cómo debería preservarse?, ¿cómo podría clasificarse? Por otra parte, la documentación musical debería dar cuenta de las limitaciones que surgen a la hora de plantear la clasificación de un archivo de música experimental, la catalogación de una «partitura de evento» o de un paisaje sonoro grabado y difundido en la red, o a la hora de posibilitar el estudio del papel que desempeña –en ocasiones oculto– el soporte (con sonido fijado o evocado) en la historia del arte moderno.

 En el encuentro participarán: Jorge García, jefe del Departamento de Restauración del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS); Arianne Vanrell, restauradora del Departamento de Restauración del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS); Miguel Álvarez-Fernández, compositor, artista sonoro, musicólogo y comisario de proyectos de arte sonoro; Lino García Morales, profesor del Departamento de Ingeniería Audiovisual y Comunicaciones de la Universidad Politécnica de Madrid, profesor del Magister en Conservación-Restauración de Arte Contemporáneo (Universidad Complutense de Madrid y Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía) y José Luis Maire, vicepresidente de AEDOM, bibliotecario musical (Biblioteca Fundación Juan March), musicólogo, profesor del Master en Gestión de la Documentación Musical (UAM)

Conclusiones del foro sobre Documentación Musical en Fesabid 2011

El viernes finalizaron las XII Jornadas Españolas de Documentación Fesabid 2011, que se celebraron junto a la conferencia EBLIDA-NAPLE 2011 y las XVI Jornadas Bibliotecarias de Andalucía. De los días 25 a 27 de mayo se han reunido más de 600 asistentes, más de 90 intervinientes en las mesas de los diferentes foros sectoriales y talleres profesionales y 15 ponentes internacionales, todo ello en seis salas diferentes del Palacio de Ferias y Congresos de Málaga, simultaneando a lo largo del día 35 actividades profesionales de bibliotecas, archivos y centros de documentación de diferentes ámbitos.

Pio Pellizzari

Pio Pellizzari, director de la Swiss National Sound Archives. Foto: swissinfo.ch

Uno de esos foros sectoriales ha sido el dedicado a la situación profesional del documentalista musical. Organizado por AEDOM,estuvieron presentes en la mesa Pio Pellizzari, vicepresidente de la Asociación Internacional de Archivos Sonoros y Audiovisuales (IASA), Federica Riva, presidente de la rama en Italia de la IAML, Reynaldo Fernández Manzano – Director del Centro de Documentación Musical de Andalucía, Laura Prieto Guijarro, Profesora de la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM, moderados por José Luís Maire, vicepresidente de AEDOM.
El primer dato a destacar de este foro profesional fue la escasa asistencia de público. Ya se ha dicho que en las Jornadas de Fesabid se simultaneaban diferentes talleres y foros sectoriales, lo que permitía elegir acudir a la sala que tratara el tema de  interés de cada uno. En cuanto a esta sesión, podría decirse que ha sido de las que menos asistencia ha presentado, y no precisamente por la poca calidad de los participantes en ella. ¿Por qué? ¿Ha habido poca difusión de esta mesa de expertos, o es que realmente este campo especializado de la documentación interesa poco?   ¿Está la documentación musical más próxima a los estudios de Musicología que a los de Documentación, se entiende más en ese contexto? Quizás –o todavía-  si. De hecho, esa ha sido una de las conclusiones que se pudo sacar en claro de las diferentes intervenciones y del debate posterior.
En primer lugar, Laura Prieto apuntó algo que ya conocemos los que nos interesamos por la gestión de los fondos musicales: la poca oferta universitaria en cuanto a materias de documentación musical, dándose una gran parcialidad en la enseñanza que siempre suele ser optativa. Propone varias posibilidades para formar especialistas (master, posgrados, proporcionar herramientas al documentalista…) y considera que los conocimientos musicales son imprescindibles, como es obvio. El tema quizás esté en cuál debe ser ese nivel. Para Laura Prieto, el que da una titulación en musicología.
Para Pio Pellizzari y Federica Riva, la calidad de un documentalista musical, o audiovisual, o de documentación sonora, reside en la formación -que no necesariamente tiene que haber pasado por los estudios de documentación- o especialidad en un tema concreto. No recuerdo los datos concretos –decir que estas dos intervenciones fueron íntegramente en italiano- pero hablaba de de una mujer que durante años se había encargado de organizar un importante festival de rock de una ciudad, y que hoy por hoy era quien catalogaba la música  de este género en la Fonoteca Nacional Suiza.

La ponencia de Pellizzari se basó en un planteamiento esquematizado y muy claro: de qué tiene necesidad nuestro servicio de información   y definir el perfil que desea para dar ese servicio (conocimientos generales, bibliotecarios, musicales y tecnológicos). Presentó un “Planning matrix”: diversos perfiles porofesionales, con los roles que ya tienen hoy por hoy y con las competencias que cubre cada perfil, y dónde se puede adquirir la formación necesaria para ello. Pellizari no perdió de vista varias consideraciones: que el mundo bibliotecario cambia constantemente (perfiles, exigencias profesionales, técnicas, exigencias del público, tecnologías…), que las asociaciones profesionales deben estar cerca de  bibliotecas y archivos musicales/conservatorios, así como ofrecer un programa de formación contínua e incluso presentarse  como partner de escuelas y universidades Además, no hay que dejar de desarrollar técnicas (habló del FRBR http://www.frbr.org/)  e incluso tratar de establecer una colaboración internacional mediante intercambio de personal y conferencias, seminarios, cursos temáticos de verano…
Todos, eso sí, coincidieron en la importancia de formar personal especializado en estos materiales. Reinaldo Fernández-Manzano destacó el intento tímido que la Universidad de Granada trata de llevar a cabo con su máster en Historia y Ciencias de la Música -sabemos que no es el único máster en España de estas características, pero en ellos se aprende a manejar las herramientas de tratamiento documental de de forma más bien superficial, y Francesca Riva trató el tema de las vías que en Italia existen para formar  especialistas en bibliotecas musicales.

El debate posterior también fue interesante. Entre el público, como digo escaso pero también de calidad, había representantes del Centro de Documentación de Música y Danza del INAEM, de la Fonoteca Nacional de Catalunya y del Centro de Documentación Musical de Andalucía. De esta parte de la sala, las opiniones eran similares –necesidad de especialización en los centros universitarios y conservatorios- pero con matices: la documentación musical y sonora es una muy buena salida laboral para una persona con estudios de Biblioteconomía y Documentación y musicales de grado profesional, que no haya pensado en dedicarse a la investigación, composición o interpretación,  y de entre ellos se puede encontrar perfiles  muy capaces de gestionar fondos musicales. Es decir, habría que dejar de pensar que sólo los musicólogos tienen la capacidad de dedicarse a estos menesteres (y anoto que quien transmitía esta opinión al resto era un musicólogo)

También es cierto que dependerá del nivel que, por ejemplo, se desee de la descripción de un documento, sobre todo cuando hablamos de cantorales o música antigua. ¿Equipos multidisciplinares documentalista-musicólogo? Esa es una buena combinación que hoy por hoy se viene dando según las necesidades del centro o servicio de información. Al fin y al cabo, no hay que olvidar que un documentalista, archivero o bibliotecario musical en principio no se dedica a investigar, sino a describir los documentos para que otros –los musicólogos- los recuperen y hagan sus investigaciones con ellos.

A la observación unánime de la poca oferta académica, se lanzó la propuesta de que AEDOM podría intentar estar más en contacto con Facultades y Escuelas de Documentación para intentar conseguir que existiera más contenido en los estudios de grado para formar especialistas en documentos musicales. Todos los allí presentes sabemos que, hoy por hoy, no hay ningún lugar en el que un estudiante pueda acabar la carrera especializado en este ámbito o al menos con una formación aceptable para enfrentarse a estos materiales especiales.

La mesa redonda se alargó casi una hora más del horario previsto de finalización, al ser pocos y bien avenidos esta charla parecía casi más una conversación entre colegas de profesión con los mismos intereses e inquietudes. Esperaremos al próximo número del Boletín de Aedom para leer, en forma de dossier extra, las aportaciones de esta sesión.   De momento, se pueden consultar en la web de Fesabid 2011 las conclusiones generales de las Jornadas, que son pefectamente extrapolables casi en su totalidad  a la situación del profesional de las bibliotecas y archivos musicales: fomentar el asociacionismo, mejorar la conexión Universidad/Servicios de información/ Asociaciones, incrementar la presencia y el reconocimiento social de los profesionales de la información, buscar la cooperación, adaptarse a las nuevas necesidades de información surgidas con las tecnologías…

Las Jornadas han dado mucho más de sí al margen de este foro profesional, y todas tan interesantes como el tema del documentalista musical:  se ha hablado de la información en el contendio audiovisual, de archivos de televisión y del perfil de sus profesionales, del proyecto presentado en marzo en México para crear una Red de Bibliotecas de Filmotecas Iberoamericanas,  del uso del podcasting sonoro para el fomento de la lectura… Espero que las intervenciones estén pronto disponibles para poder compartirlas con todos vosotros.

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